La Apuesta ♥

La Apuesta..

La Apuesta..

:--]¦•¦[--::-=| ıllı● EPILOGO ●ıllı |=-::--]¦•¦[--:

Año y medio después... 

Mire el reloj de nuevo. Una y media... No habían pasado ni dos minutos desde la última vez que lo observe. Joe aun no llegaba. Volví a observar el gran reloj de la cocina. Su tic tac me comenzó a desesperar. Saque la segunda charola donde estaban los pastelillos de anís con crema de fresa en el centro que había orneado en la mañana. La tele prendida en la sala, daba luz y bulla a la estancia. Saque y acomode las cosas, para poder armar el sofá cama que siempre utilizábamos cuando mirábamos la tele. 

-Es mejor que lo llame - dije para mí misma. Saque el auricular y me lleve el intercomunicador al baño. Recién llegaba de una reunión con las chicas y comencé a desmaquillarme. - Vamos Joe contesta 

-Technology & Cia. Buenas tardes - saludo una mujer -¿En qué podemos servirlo? 

-Claudina, habla Oriana 

-¿Le comunico con el Sr. Jonas? - pregunto amablemente 

-Si, por favor

Claudina. La nueva secretaria de Joe era una señora completamente educada, cortes, amable; un sol. A pesar de sus cuarenta y tantos años, seguía en la empresa, por su excelente función y ahora que a Joe lo promovieron, entonces necesitaba a alguien más eficiente. 

Jazz nuestra antigua secretaria, se caso hace tres meses con André así que están de luna de miel. A penas llegaron, André no quiso que siguiera trabajando. Total. No lo necesita. 

Escuché la voz de Joe que preguntaba quién era. 

-Su esposa Sr. Jonas, por la línea cuatro - escuché. Su esposa. Sra. De Jonas, me gustaba cada vez más. Llevamos más o menos un año casados, no esperamos mucho. Total, ya nos habíamos saltado la parte de conocernos. Teníamos puntos a nuestro favor. 

-Sra. De Jonas ¿Cómo está usted? - su voz sonó en el auricular 

-Mal - dije 

-¿Por qué amorcito, te sientes mal?
-No físicamente, pero te olvidaste que tenemos una cita hoy - hable con esa vocecilla con la que siempre conseguía lo que necesitaba. Esa que Ari siempre me había dicho que usaba en su contra cuando sabía que no le iba a gustar lo que le diría o peor aun; cuanto iba a llorar su tarjeta platinum.
-No me olvide Oriana - comentó riendo - Estaba por salir, cuando llamaste 
-Te extraño... - ni bien estaba saliendo de casa a la oficina y ya lo extrañaba.
-Yo también te extraño cielito - comentó - y por eso creo que fue un error que dejaras el trabajo aquí en la oficina. 
-Nop - reí - porque sino; no trabajaríamos ninguno de los dos 

Ambos reímos 

-¿Qué llevas puesto cielo? - pregunto siguiéndome el juego 
-Acabo de llegar de la reunión con las chicas. Así que llevo el vestido negro que tanto te gusta, ese corto con falda de disco. El cabello semi ondulado suelto y los zapatos negros cerrados de taco número nueve 
-llego a casa en cinco minutos - se apresuro a contestar 

Reí otra vez 

-Amor, ya esta comenzando el partido y te vas perdiendo los primeros minutos. 
- Nena, ya estoy saliendo... llego en cinco o diez minutos, depende el trafico 
-Está bien - comí unos pastelitos - Maneja con cuidado. Te espero 
-Te amo... por cierto no se te ocurra cambiarte 
-No tenía pensado hacerlo - me mordí la lengua

Pasarían cinco o siete minutos. Y escuche la llave girarse en el picaporte de la puerta principal de la casa. 

-Cariño llegue - Estaba aun en la cocina, me había quedado allí tomando una taza con café - ¿Dónde estás? 

Me quede callada, conteniendo la risa 

-¿Oriana? - Escuché como abría la puerta del salón - ¿Dónde estás nena? 
- En la cocina amor 
-Voy para allá - Escuché como empujaba la puerta corrediza. Luego se puso detrás de mí y me abrazo de la cintura para besar mi cuello de una forma demasiado sexy. - Amo ese vestido. Cada día que te lo pones me encanta más 
-¿Así? - quise saber 
-Sí, adoro como la tela acaricia las curvas de tu cuerpo- Me di la vuelta y puse mis manos en su cuello 
-Cada día me enamoras mas - desajuste el nudo de su corbata - ¿Te lo había dicho alguna vez?
-Humm... esto es para ti - del bolsillo de su saco, extrajo una rosa en botón, se la había robado del rosal de la vecina. Siempre había sido así... y eso me hacía amarlo más. 
-Oh! Joe, esta preciosa... Gracias

Adelantó su rostro unos cuantos centímetros y junto nuestros labios. Nos besamos y en ese beso se podía palpar altas dosis de amor, ternura y mucha pasión. Cogió mi cintura entre sus manos para pegarme a su cuerpo. Mis manos acariciaron su rostro. 

-Amorcito, vamos a perdernos la final - dije con los labios aun juntos 

-Cierto - me dio besitos cortos en todos los lunares del cuello. Contando el de debajo de mi mandíbula 

-Deja de hacer eso o no te dejare ver la final 

-Que tentador - rio - pero quiero que gane el barza 

reí irónicamente 

Eso era una de las cosas en las que nunca habíamos coordinado. El futbol. El apoyaba al Barcelona. El equipo de sus amores; en cambio yo adoraba al Manchester United. Así que la casa era una batalla cuando había un partido donde se enfrentaban ellos. 

-Va a ganar el Manchester - le saque la lengua

Fuimos a la sala y nos recostamos en el sofá cama me acomode casi encima de él. Porque tenía a espalda en su pecho y él poso su mano en mi muslo izquierdo desnudo. Jugo largo rato con el borde de mi falda. Prendimos la televisión y nos pusimos a mirar. El partido estaba en los cinco primeros minutos. Hacía poco que había comenzado y también solo bastaron cinco más, para que se abriera el marcador.

-Goooooooooooooooool. Gol.Golllllll - gritó Joe saltando en la cama - Gol del Barza - festejaba 
-Noooooo - mascullé apretando los dientes 
-Vamos ganando... Vamos Barza...- cantó - Gol ¿de quién? Gol de Etoo
-Ya Basta Joe - me queje 
-Uno a cero... buuuuu el Manchester no sabe jugar futbol - se mofó - Cristiano Ronaldo es pura pantalla 
-Joseph, si sigues así no te voy a decir nada... Además Cristiano Ronaldo si juega bien... y es tan lindo 
-¿Debo ponerme celoso? - lo miré 
-Depende - reí al ver su expresión de frustración - No mi amor... te amo a ti y a nadie mas 
-Uff, ya me estaba preocupando - me abrazo mas fuerte - ¿Qué noticia, me tienes quedar? 
-Si gana el Manchester te enteras - le saque la lengua
-Dime amorcito - beso mis labios lentamente, para ver si me ablandaba un poquito
- No - refunfuñé como niña pequeña 
-¿La bebe no quiere decirme? 
-Nop 
-Princesita, dime - hizo ficción en mi pierna, pasando su mano de arriba hacia abajo - anda, dime
-Adam, si gana el barza - le besé el cuello y luego me aleje de él - duermes en el sofá, cielito
-Me extrañarías 
-¿Quieres probar? - le desafié, nosotros no aprendíamos que apostar o desafiar estaba mal
-Esta bueno, vas a rogarme que suba a la habitación 
-Ajam 

Otro rato pasamos mirando el partido. En el descanso del primer tiempo. El marcador siguió como hasta el momento; ganando el Barcelona por la mínima. Realmente dormiría sola hoy. No me podía echar para atrás 

-Cielito, estabas hablando en broma ¿verdad? 
-¿Sobre? - pregunte volteando para mirarle a los ojos y el apretó mis caderas con sus manos
-Eso de dormir en el sillón - su rostro de preocupación daba risa 
-Hummm - pensé un momento - Nopo, Estaba hablando en serio 

Jugué con él.

-Vamos Manchester, tienes que ganar. Christiano o como te llames, mete un Gol... por favor - le hablaba a la pantalla el demente de mi marido. Puse la palma izquierda delante de mis ojos y negué con la cabeza. - Quiero dormir con mi esposa en nuestra cama, no me quiero alejar de ella 

Reí jocosamente. A veces (solo a veces) podía ser tan ingenuo 

-Era broma amor - lo abracé - te quiero demasiado como para estar una noche sin ti. 
-Entonces vamos Barza - uso esa sonrisa burlona que odiaba 
-¿Ya comenzamos de nuevo? 
-Te amo 

Miramos el segundo tiempo. La pasamos abrazados. Al terminar, el marcador quedo dos a cero a favor del Barcelona. Joe se puso contento y comenzó a hacerme burla. Pero realmente no podía decir nada. Su equipo (aunque me cueste reconocerlo), fue muy superior para el juego del manutd. Lo acorraló completamente, el braza instaló su juego y no dejo que el Manchester se rehusara a jugarlo. Durante el partido cada cinco minutos, preguntaba qué era lo que le tenía que decir.

-Oriana, hace unos días llamo mi madre 
-¿Denisse? - Pregunté - ¿para qué? 
-Para preguntarme como estábamos, que andábamos haciendo y para reprocharme que tenemos un año de casados y ella quiere nietos 
-¿Así? - pregunté curiosa 
-Ajam. Le dije que no habíamos hablado de eso. Porque es cierto... 
-Si... pero ahora hablemos de eso. 

Nos sentamos en la cama, para comer los pastelillos que había hecho en la mañana antes de ir a la reunión. 

-¿Cuántos quieres? - pregunté 
-¿Cuántos qué? - murmuró metiendo un pastelillo completo en su boca
-Bebés, papi... bebés 
- ¿contigo? - Dijo pensativo - Media docena 

Abrí los ojos como dos platos, mientras me atoraba con la comida que tenía en la boca 

-¿No crees que es demasiado? - reí nerviosamente 
-No... -dijo - ven aquí

Joe hizo que me sentara en sus piernas mientras el exploraba mi espalda superior y deslizaba sus frígidos dedos por mi columna hasta los hoyitos de mi cintura baja.

-No hagas eso - reí roncamente - luego tendrás que pagar las consecuencias
-Entonces prosigo - me beso - preciosa, tengo algo que mostrarte 
-¿Así?
- Abre el portafolios y del folder azul sacas tú regalo 
-¿Mi regalo? - me levante y busque su maletín 
-mejor tráelo y aquí lo abres 
-ok 

Cuando lo encontré volví a la sala. Joe sabía que me encantan las sorpresas ¿Qué será?. Volví a sentarme sobre sus piernas y coloque el portafolio en mi regazo. 

-Ábrelo - dijo en mi oído - Ojala y te guste 

Hice lo que me pidió. Leí las letritas dorada. Y eran dos pasajes para un crucero por el Caribe

-Amor, esto te debió costar una fortuna - dije mirándolo asombrada
-¿Nuestro primer aniversario lo merece o no? 
-Claro que sí. Pero no podemos derrochar el dinero así... 
-¿Te gusto? 
-Me encanto amor - bese sus labios - es uno de los mejores regalos en esta vida 
-Eso es lo importante mi reina. 
-Amo lo cariñoso que eres conmigo - lo abracé 
-Tú me inspiras a ser así. No sé que me diste, pero he hecho cosas que dije que nunca haría. - lo observe - Les dije a los chicos que primero no me casaría y estoy felizmente casado contigo desde hace un año. Dije también que no gastaría nada en el primer aniversario, porque no lo iba a tener que hacer y mira esto, dos boletos para un crucero por el Caribe. 
-A veces pasa 

Me beso 

-Estoy feliz que haya pasado pero... mami... ¿Qué me ibas a decir? 
-Después de la cena ¿sí?
-¿Ya vamos a cenar? 
-Si quiero irme temprano a la cama - me miro coqueto - vamos a la cocina Joe, allí está la sorpresa... 
-¿Mmmm hiciste ese pastel que me encanta? 
-no
-¿Las galletas tal vez? 
-Mmm nop 

Reímos mientras entrabamos a la cocina 

-Me rindo 
-Espera y veras....
-Ok... si es por ti, esperaría toda una vida y mil veces más
-ven siéntate aquí - dije corriendo una silla con respaldar y el obedeció. Puse sobre la mesa un plato protegiendo su contenido con un cubre loza plateado.
-¿Por qué tanto misterio? 
-porque me gusta jugar contigo - le saque la lengua 
-Dime ya... - su índice de curiosidad me decía que no iba a aguantar más 
-Está bien, abre el plato.

Me quede observando un momento su reacción. Tenía la mirada en el contenido del plato y veía su rostro un poco desencajado, ¿sorprendido? ¿Curioso? No podía describir un rostro tan inexpresivo... 

-¿De qué me perdí? - pregunto mirando el par de zapatitos tejidos de bebé que tenia encima del plato. Volteó a observarme. - ¿Es lo que pienso que es? 
-Depende... - dije acercándome a él. Y Joe aprovecho para rodearme con sus brazos - que sea lo que estés pensando
-Estoy pensando que aquí - dijo con la mano en mi vientre - hay un lindo y pequeño habitante ¿estoy bien?
Sonreí tiernamente - demasiado bien, mi futuro papá 

Lo miré directo a esos ojos almendra que tanto me encantaban y me enamoraban día con día. Brillaban de una maneja alegre, encantadora, vivida. Podía notar que estaba súper emocionado con lo que le acababa de decir. Estudie su rostro y se le formo una grandiosa sonrisa en ella. 

-¿Para mí? ¿Mío? - pregunto anonadado, lo entendía. No sabía que decir, si reír o llorar. Gritar o besarme 
-Por supuesto a ambas preguntas - sonreí 
-¿Cuánto tiempo tenemos? - quiso saber 
-Dos meses y dos semanas 
-¿Cuándo te enteraste? 
-Esta mañana - dije 

Levantó la vista para observarme directamente a los ojos 

-Gracias preciosa, es el mejor regalo de aniversario que he podido tener.
-Te amo... y esta es una prueba más de nuestro amor
-Yo también te amo - me acercó a él, para demostrarme todo lo que me decían sus ojos. En un tierno y dulce beso... luego posó un oído en mi aun plano vientre, para escuchar. Acaricie su cabello
-¿Estas allí?... -escuché que decía con esa vocecita dulce y encantadora - Hola, bebe.. Soy Joe, tu papá... y estoy muy emocionado de saber que estas allí adentro... sin conocerte aun; ya te amo y amo a tu mamá. Es la mejor mujer y persona que existe en este universo. No pude tomar mejor decisión que formar parte de su vida

Se me llenaron los ojos de lágrimas. Levanto la vista y me observó- Gracias cielo, por dejarme ser parte de esto...

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●
FIN ●ıllı |=-::--]¦•¦[--::


..............................................................................................
Awww no es tierno ? 
Bueno.. aqui acabo la novela (mi tilde se malogro) Les prometi un epilogo y aqui esta! :D Espero que les guste *-*

Habra otra novela.. espero que me apoyen asi como en esta (: pero no la subire por ahora, ya se enteraran cuando la suba ñ.ñ

LAS AMO CHICAS!! GRACIAS!! Besos cuidense :D

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO ONCE●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: ÚLTIMA PARTE

-Dios... Oriana ¿Qué hacemos? ¿Con quién bailaras? - dijo nerviosa

-No lo hago, no te preocupes. Que bailen los demás nada mas...
-No, arruinaríamos la coreografía -¿Por qué tenía que ser tan perfeccionista? - Junta a todos, para ir a conversar y André quiero hablar contigo
-Ok, regreso - dije


Salí a buscar a todos y me tope con Joe en la puerta.

-Joe - dije
-¿Si?
-Paula nos llamas a todas damas de honor y sus acompañantes.
-¿Vas a ir con André? - pregunto
-No, bueno... si. No sé - la confusión en mi sistema era grande - ¿Por qué?
-Vamos a buscar a los demás

Una vez los encontramos fuimos al salón de preparaciones. Allí estaba Paula, su esposo y André. Paula sonreía de una manera extraña. Como tramando algo

-Oriana, ¿Por qué no nos lo dijiste? - dijo a penas llegamos
-¿Decir qué? - pregunte asombrada
-No te hagas la tonta...
-¿De qué hablas? - fruncí el ceño
- De la bomba del siglo. Chicas - dijo dirigiéndose a Jazz y Fran - Oriana se va a casar con André

Qué? ¿Qué había dicho? ¿Oriana? Un momento, Oriana era yo.... Pero .....¿Yo? ¿Casarme? ¿Pero con quien? ¿Cómo? ¿Cuándo había decidido casarme? 

-Pero yo no... - ellas interrumpieron quitándome el poco aire que tenía en los pulmones. Cuando me soltaron no fui capaz de decir nada. Estaba en el limbo. 

-Bueno, lo que vamos a hacer es que André que sabe los pasos, va a bailar con Jazz y Joe lo hará con Oriana
-Un momento - dijimos Joe y yo al unisonó.
-Nada... nada. Música por favor - dijo para la última práctica empujándome a sus brazos.
Su esposo prendió la radiola que había en la estancia. La música comenzó a sonar y Joe poso su mano en mi cintura. La última vez que había hecho eso, habíamos terminado casi en una comprometedora situación

Comenzamos a bailar, dando vueltas por toda la estación.
A los minutos comenzamos a bailar realmente en el salón de la fiesta. Cambiando el ensayo, por la presentación final.

-Felicidades a ti y a André - dijo - Parece que no ganaste la apuesta, pero si a un esposo
-Joe... - susurré mirándole profundamente a los ojos - No me voy a casar. Eso es mentira. Jamás dije que sí.
-Soy un estúpido ¿verdad? - dijo riendo
-¿Por qué lo dices? - levanté las cejas.
-Porque te perdí - se aferro a mi cintura, como una balsa de salvación para un naufrago - No me hablas, no me miras, pareciera que no existiera para ti.
-Si fuera tan pragmática, no me estarías abrazando, ni hablando conmigo. -sonreí
-Lo haces, porque estamos bailando, por cierto no pierdas el compás - sonreímos, parecíamos dos estúpidos. O bueno una comprobada.
-Tonto. Sabes que eres importante para mí, pero no me gusto lo que me dijiste ese dia.
-Añoraba escucharte decirme así. Por favor, antes que te cases.
-Perdóname por piedad, no puedo más

Dentro del baile, rozo sus labios con los míos y yo levanté la cara. La música terminó y cada uno nos dirigimos nuestros asientos, no le conteste. Quería hacerlo, porque sus palabras ya no dolían.

Seguimos conversando con André después del baile

-¿Qué demonios te pasa? - pregunte
-¿Por qué?
-Como le dices a todo el mundo que nos vamos a casar, ¿Cuándo no es verdad?
-Ya lo verás - dijo sonriéndose y llevándose la copa de Swing. Un costoso whisky. Que había en la barra.
-Ya me voy, no me voy a quedar. Tengo una jaqueca del porte del mundo Adiós André - dije
-No te puedes ir
-¿Por qué?
-Porque sería grosero de tu parte.
-No importa. Adiós.

Salí de la Fiesta y entre en mi auto. Estaba por arrancar el motor cuando tocan la luna de mi vidrio.

-hola Joe, ¿Qué paso? - dije sonriendo
-Oriana, perdóname por favor....

Suspiré fastidiada.

-Está bien, Joe... no hay problema te perdono. Me voy a casa, nos vemos...
-Cariño, por favor quiero que todo sea como antes.
-Nada es como antes Joe.

Tenía la cabeza a punto de explotar y me estaba haciendo más daño el no decirle que lo amaba. Pero que podía hacer, si simplemente él no quería una relación en ese preciso momento. Solamente quería a Oriana, su amiga.... No más.

-¿Por qué? ¿Por lo que te vas a casar? - pregunto
-Una no me voy a casar Joe. Y el porqué es porque me enamore de ti y no te veo como un amigo. Ya no. Entonces nuestra amistad no da más... por mi parte. No dejo de pensar estúpidamente en cómo me besaste cuando jugábamos a ser novios. Y lo que pasó después. Son demasiadas cosas, para ser amigos, o volver atrás. Nos vemos

Arranqué el motor y Salí de allí. Vi a un Joe perplejo por el espejo retrovisor. Dios, lo había hecho. Le había dicho que lo amaba y se había quedado callado. No había dicho absolutamente nada. Su mirada inescrutable. Inexpresiva.

No sentí que lloraba hasta que las lágrimas acumuladas en mis ojos no me dejaron ver el camino Vi una luz amarillenta venir directamente hacia donde estaba mi auto, iba a velocidad. Trate de esquivarla pero escuché un fuerte sonido que me hizo irme hacia delante. Me sentí volar sin alas. No sabía qué pasaba ¿Estaba muerta? Porque habíamos chocado ¿verdad?

Cuando abrí los ojos, todo estaba oscuro y me encontraba recostada en una cama. Sus sabanas blancas me cubrían del viento veraniego que tenemos en este tiempo.

-¿Dónde estoy? - pregunté tocándome la cabeza y encontrando una venda allí
-En el hospital... la trajeron de urgencia - dijo una voz en la penumbra

Me sobresalté

-¿Quién es Usted? - pregunte
-Soy la enfermera Stewart. Me asignaron su caso cuando llego, por cierto ¿Cómo se siente? - le levanto de la silla y se acercó a mi cama
-Me duele un poco la cabeza
-Respóndame esto ¿sí?
-Aja - toque mi cabeza, dolía demasiado. Pero no sabía si por la jaqueca o por el impacto.
-¿Cuál es su nombre?
-Oriana Nobile - respondí,
-¿Cuántos años tiene?
-veintidos - moví la cabeza para aliviar la tensión
-¿Me da un número de alguien que la conozca?
-Si claro 9526588765 - dije
-¿Quién me va a contestar?
-Kevin Jonas, uno de mis mejores amigos
-Ok... vuelvo en seguida - salió de la habitación

Vi una pequeña jarra en la mesa con agua, moría de sed... literalmente. Tome un vaso de agua, nunca había podido tomar más.

A los pocos minutos entro de nuevo la enfermera

-El Sr. Jonas viene en un momento, está muy preocupado por Ud.
-Srta. Disculpa ¿Qué me paso? ¿Estoy bien?
-Chocaron su auto, pero el que lo hizo la trajo aquí y pago todo porque fue culpa de él.
-¿Cuál es su nombre?
-No lo dijo... - se quedo pensativa un momento y frunció el ceño. Luego se relajo y sonrió - Lo bueno es que solo tiene heridas menores y superficiales.
-Gracias, es decir que ¿mañana me puedo ir?
-No, tiene que estar en observaciones... aunque si sale todo bien mañana en la tarde casi noche estaría en su casa
-Gracias - repetí
-Ahora descanse ¿sí? Y no haga mucha bulla porque la señorita que está al frente suyo, esta a pocas horas de fallecer - su mirada se entristeció - solo tiene veinte años
-Dios, ¿no pueden hacer nada? - pregunté
-No, tiene leucemia y está en su última etapa
-Lo siento - baje la vista
-Yo también, estaba tan llena de vida...

Me quede mirando hacia el blanco techo del cuarto. Todo tenía que ser siempre blanco y estar demasiado limpio. Eran aquí unos maniáticos de la limpieza. Odio los hospitales, me llenan siempre de tristeza. Siempre recuerdo cuando mi hermano murió en uno de esos piques que hacen los muchachos cuando no tienen la cabeza en su sitio. Poco a poco fui perdiendo el sentido y quedándome profundamente dormida.
Cuando desperté todo era claro. Miré la hora en mi reloj de pulsera, pero no lo encontré. Me cogí las orejas, para supuestamente toparme con los aretes de oro blanco que me había regalado Joe, pero no los encontré. Presioné el timbre para llamar a la enfermera

-¿Si?, - dijo entrando lentamente
-Disculpe, pero yo tenía unos aretes y un collar de oro blanco la noche de ayer ¿cuando llegue aquí lo tuve?
-Sí, está en un sobre para cuando despertara, está en el cajón de su velador
Suspiré - Gracias

Al poco rato sentí bulla en el pasillo y a la enfermera que le decía a alguien que no podía entrar. Me metí debajo de las sabanas tapándome el rostro y sentí unos pasos hacia la cama del frente, me quede mirando quien era. ¿Joe? Estuve tentada en decirle que estaba al otro lado, pero me quede callada.

La chica del otro lado, tenía todo el rostro cubierto por la sabana, se había tapado completamente. Solo esperaba su muerte. Minutos antes había estado muy mal.

-Oriana, yo.... - dijo y se sentó en la silla al lado de la cama

Yo lo observaba, tratando de no reírme.

-Preciosa, mira como estas.... - beso la frente de la chica - Lo siento, soy un imbécil.

Si no te hubiera dejado ir. Si tan solo te hubiera dicho lo que siento.... Soy una mala persona, la peor del mundo. ¿Cómo puedes amar a un hombre así? ¿Cómo, después de haberte dicho todo lo que de mi boca salió? Estuve celoso de todo el mundo. De Mauricio, de los jefes, de André; de todos. Y ahora estas allí, inmóvil. Como inerte. Por mi culpa - Cogió la mano de la chica- Nena, estas helada.

Buscó "mi" pulso.

-NOOOOO! - gritó y yo me asusté. - Nooooooooo, preciosa vuelve.... Vuelve conmigo por lo que más quieras. Quiero que sepas que te amo más que a mi vida, que te amo desde que íbamos a la universidad pero que tenía miedo. - Se aferró al cuerpo de la chica, - Te amo, eres el amor de mi vida. No me dejes solo. No soy nada sin ti.... Te amo.
-¿Joe? - dije saliendo de debajo de las sabanas - Aquí estoy - mi voz era más un susurro 

Joe se alejó de la otra cama y corrió hacia la mía. Sus mejillas sonrojadas de tanto llanto, su rostro denotaba dolor angustia, pero cuando se acercó y vio que se había equivocado de chica. Le cambio totalmente. Sonrió de oreja a oreja. Se sentó en mi cama. Cogió con sus cálidas y suaves manos mis mejillas y temblando jaló de ellas, hacia sus carnosos labios. Me beso. Un beso corto, pero lleno de amor y de alegría. Él lloraba y pude probar el sabor de sus saladas lágrimas.

-Te amo... - dijo juntando nuestras frentes - Te amo.... Y me vuelve el alma al cuerpo saber que estas viva. Oriana, estoy loco por ti.... Casi me vuelvo loco, cuando por dos o tres minutos pensé que te había perdido para siempre -Las lágrimas seguían cayendo por su bello rostro. - Ya estaba ideando formas de seguirte los pasos rápidamente. 

-No digas eso jamás... - cogí sus mejillas con mis manos. Limpiándole las lágrimas - Te amo, no quiero que nada malo te pase nunca... eres lo mejor que me ha pasado en esta vida. 

Volvimos a besarnos.

-¿Cumplirás la apuesta? - dijo con ojos tristes
-Mmmmm - pensé un momento y él me observó curioso, puse la expresión de idear algo
-Si lo vas a hacer - Afirmó. Todo su rostro se puso rígido y afligido
Tomé su rostro entre mis manos y besé sus labios
-Me declaro perdedora de esa apuesta - sonrió coquetamente, sus ojos brillaban como nunca le había visto en todo el tiempo que le conozco.
-Pero ganadora universal de mi corazón - susurró para luego besarme


::--]¦•¦[--::-=| ıllı● FIN ●ıllı |=-::--]¦•¦[--::

..............................................................................................

T.T Me puse a llorar!! siempre que voy arreglando los espacios y eso, voy leyendo.. y ahorita lloré con este final T.T se los juro!!

Pero.. aquí no acaba la cosa.. les tengo un capítulo más! un epílogo! quieren ? :D

MIL GRACIAS A TODAS LAS QUE HAN LEIDO ESTA NOVELA! LAS AMO CON TODO MI CORAZÓN!! GRACIAS!! ♥

::--]¦•¦[--::-=| ıllı ● CAPITULO 11 ● ıllı |=-::--]¦•¦[--:: (PARTE UNO)

(Capitulo Final)


Después de ese pequeño encuentro con Joe de camino a casa, no volví a verlo... Excepto ocasionalmente en la oficina y en los ensayos para el baile de la Boda de Paula. Joe iba a ser la pareja de una de las chicas y cuando preguntaron de quien, Salí diciendo que tenía que utilizar el baño cuando antes. Correcto no soy buena inventando excusas lo acepto. Pero la sola idea que me fuera a tocar con él, me puso los nervios de punta y la carne de gallina. 

Cuando volví, lo encontré de lo más entretenido conversando y bailando con Jazz. La morena espigada de rojizos cabellos y grandes ojos verdes me quedo mirando como pidiéndome autorización para hablar con él. Simplemente le sonreí y busque a Pau.
Practicábamos dos veces a la semana y eso hacia que tuviera que verlo obligadamente esos días, por más de las dos horas de trabajo en las que se había convertido la oficina. Cuando no había prácticas, me la pasaba toda la tarde en el café con André. Si quiera intentaba parar el huracán que trataba de salírseme del pecho y amenazaba con destruir todo a su paso. Aunque su objetivo estuviera centrado en él. Joe. 

Al inicio Joe siempre trataba de hablar conmigo. Hacia sus monólogos, para hacerme entender lo arrepentido que estaba. Hasta que le dije que no había problema que lo disculpaba. No me creyó. 

A la tarde siguiente, entre en el café como ya era mi costumbre a las cinco en punto de la tarde y me lleve con la sorpresa que Joe estaba allí... Conversando con André, el primero tenía una cara de pocos amigos. Algo le estaría diciendo para que estuviera tan enojado.

-Buenas tardes... - salude y ambos voltearon a observarme
-Malas tardes - saludo Joe - con permiso me voy... - dijo levantándose, recogiendo su portafolio de cuero negro azabache, para luego dar dos o tres pasos hacia mi - Felicidades 

Un gran signo de interrogación apareció en mi cabeza, apretaba y pesaba como el mundo sobre los hombros de Atlas. Luego se fue. Me voltee hacia André.

-¿Qué le dijiste? - pregunte interesada y cruzándome de brazos 
-Nada... - cogió su tasa y sobrio un poco del contenido. Algo en él me pareció sospechoso, pero no le di importancia.

Tan solo dos días nos separaban de la boda del siglo, como había sido catalogada. Media ciudad iba a asistir al evento. Cada vez estaba más nerviosa, parecía yo la novia. Muchas veces salimos de compras con las chicas, pero aun así reservaba un poco de tiempo para un amigo en especial. André estuvo allí siempre, esperando. Paciente. Tranquilo. Juntos habíamos ido a buscar el traje de las damas de honor para la boda, estaba precioso el color champagne que escogimos. Íbamos riendo y jugueteando. Cuando me encontré frente a frente con un Joe triste, cabizbajo que iba merodeando por la vereda del frente.

-¿Qué le pasará? - preguntó André
-No sé - dije preocupada observándolo por debajo de las oscuras gafas. - Se ve pensativo, pero no te puedo decir con exactitud. Ya no lo reconozco como antes
-¿Por qué no vas y le preguntas?

Negué. Pero todo lo que habíamos pasado; los momentos de amistad, de risas de alegría se arremolinaron en mi cabeza. Haciéndome añorar aquellos tiempos, que habían sido hacia solo dos semanas; pero que las extrañaba y las sentía tan lejos como si fueran pasado hace un siglo. Algo así como aquella canción. Estaba viviendo un Siglo sin él.

Me acerque quedamente hacia donde estaba. Dios, que carita tenia. Estaba muy disgustado, preocupado, triste y una galaxia de emociones. Estaba apoyado en la pared con los ojos cerrados. Me acerque sigilosamente.

-¿Joe, estas bien?
-¿Oriana? - dijo aun con los ojos cerrados y en un susurro
-Aja ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas así?
-Cosas mías lo siento me voy...

Luego se le vi desaparecer en una calle trasversal. ¿Cómo habíamos llegado a esto? André caminó hacia mí y caminamos hacia mi casa.

•۰۪۪۫۫●۪۫۰•
Las copas, al chocar unas contra otras, hacían un ruido demasiado fuerte, o, por lo menos, eso creía, llevaba arrastrando todo el día una horrible jaqueca. Los acontecimientos de las semanas pasadas, hacían por fin eco en mí.

Habría dado cualquier cosa por rendirme al cansancio y marcharme a casa, pero no podía hacerlo. Al fin y al cabo, en aquella fiesta que se celebraba era una de las damas de honor y no podía irme hasta hacer el dichoso baile que habíamos estado practicando. Sería una grosería imperdonable que me marchara, al menos tan pronto. Tenía que intentar distraerme un poco y olvidar el cansancio y la terrible opresión que sentía en las sienes. Me acerqué a André que estaba recostado sobre la barra pidiendo una copa de champagne.

-Hey... - dije sonriendo.
-Oriana, estas preciosa....

Llevaba puesto el vestido que habíamos comprado hace solo dos días. Mi maquillaje suave hacia que las facciones tuvieran su propio movimiento. Sonreí.

-Gracias ¿Qué haces aquí tan solo?
-Viendo la furiosa cara de Joe, porque estoy cerca de ti... - rió burlonamente
-Deja ese tema de lado ¿sí?, no me importa lo haga o deje de hacer Joe - Ok, tiene razón me interesa y mucho. Y odiaba ese amor que sentía por él. Simplemente lo odiaba.
-¿Tu pareja para el baile llego? - pregunto
-No lo he visto - le respondí y el celular comenzó a sonar. - Un momento lo siento.
-¿Si? - conteste
-Hola Oriana, Soy James
-Ah, James ¿no deberías estar aquí? - pregunté. James era mi pareja en el dichoso baile.
-Lo siento, se complicaron las cosas y estoy en España. No podre asistir
-No te preocupes, le diré a Paula
-Pero ¿y tú? ¿con quién bailaras? - inquirió
-No quería bailar, así que no te preocupes por eso... todo está bien.
-Gracias Ori.
-De nada

Colgué la llamada y le pedí a André que me acompañara a buscar a Paula, para decirle que teníamos un imprevisto. La encontramos pegada a su ya confirmado esposo, por una ceremonia que duro tres horas.

-Siento mucho interrumpir - dije. Ellos se separaron y André rio burlonamente - Paula necesito hablar contigo.
-Claro dime - dijo limpiando la comisura de los labios
-Me acaba de llamar James y me dijo que está en España y que lo disculpes pero no va a poder llegar a tu Boda. Dice que se tuvo que ir por algo muy urgente.
-Dios... Oriana ¿Qué hacemos? ¿Con quién bailaras? - dijo nerviosa
-No lo hago, no te preocupes. Que bailen los demás nada mas...
-No, arruinaríamos la coreografía -¿Por qué tenía que ser tan perfeccionista? - Junta a todos, para ir a conversar y André quiero hablar contigo
-Ok, regreso - dije

Salí a buscar a todos y me tope con Joe en la puerta.


........................................................................................

Hola chicas! Esta es la primera parte del último capítulo, tal vez el martes suba la segunda parte, y si no es el martes pues será el fin de semana ok ?

Espero que les guste, las quiero, bye cuidense (:

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO DIEZ●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE DOS

Lo siguiente que escuché fue la puerta cerrarse detrás de él. Se había ido. Había perdido más de lo que ganaba con esta apuesta. Ya no sabía quien realmente era Joe... habíamos perdido el respeto, la amistad, ese compañerismo; todo... Y lo mejor será que no lo busque nunca más ni siquiera... como jefe.


A la mañana siguiente, no fui al trabajo; me reporte como enferma.
Hoy iba a ser un día diferente, iba a aceptar todas y cada una de las propuestas que hicieran mi vida tranquila y feliz. Desayuné en el café del tío de André... Tenía la cabeza baja y los ojos hinchados, por haber llorado toda la noche. Estaba irritable; cansada y aun herida de muerte ¿Cómo podía Joe decirme todo lo que me dijo? ¿No me conoce? ¿No sabe quien soy realmente?

El usual timbre de mi móvil me despabiló... el identificador de llamadas palpitaba y palpitaba. Todo el mundo me volteaba a observar. Decidí ponerle vibrador, una vez hubiera terminado esa llamada. Hoy no estoy para nadie... Y menos para Joe

-¿Por qué tan triste? - levantaron mi mentón con una mano lentamente, cuando miré a la persona, vi los ojos preocupados de André - ¿Qué te pasa princesa?
-Nada André - trate de sonreír, pero me fue prácticamente imposible
-Vamos, cuéntame... ¿somos amigos o no?
-Sí, sabes que si... - limpie mis lágrimas - Pero no importa, es algo pasajero, no te preocupes - sonreí
-Ven pequeña - me abrazo y acariciaba mi cabello, así como siempre lo había hecho Joe cuando lo necesitaba.

Y ahora como lo necesito, necesito a mi amigo... al que siempre está a mi lado, aquel que con una sola palabra o muchas veces sin necesidad de ellas, hace que se restaure mi corazón. Pero no podía.... ¿Cómo hacer para hablar con tu mejor amigo, contándole un problema cuando él es el principal culpable de tu dolor? ¿Cuándo no confía en ti?

- tranquila nena... todo va a estar bien
Sollocé en silencio apretándome contra su pecho. Se parecía tanto a Joe, tanto en su forma de ser, no creo que sea como me dijo ayer.
-Gracias André - dije levantándome, a los minutos. Tenía el pecho de la camisa mojado - Lo siento, moje tu camisa
Sonrió amigablemente. - Eso es lo de menos, ¿Estás bien?
-La verdad no.... Ayer me pelee con Joe
-¿Qué paso?
- tranquila nena... todo va a estar bien 

Sollocé en silencio apretándome contra su pecho. Se parecía tanto a Joe, tanto en su forma de ser, no creo que sea como me dijo ayer. 

-Gracias André - dije levantándome, a los minutos. Tenía el pecho de la camisa mojado - Lo siento, moje tu camisa 
Sonrió amigablemente. - Eso es lo de menos, ¿Estás bien? 
-La verdad no.... Ayer me pelee con Joe 
-¿Qué paso? 

Nos pasamos toda la mañana conversando de lo que había pasado ayer. Le confesé que si... que tenía razón, estaba coqueteando con Joe en el restaurante. Le pedí millones de disculpas por eso, sabía que lo tenía que hacer. No era lógico... ir con alguien y seducir a otro.

-Entiendo - dijo muy animado. No le importaba en lo mas mínimo el negocio, simplemente se ocupaba de mi y de lo que necesitaba. - ¿Un café?
-Si, por favor... y si tuvieras un cigarro te lo agradecería mas 
-Ok... - le pidió a uno de los mozos, que por favor trajera dos cafés y una cajeta de pitillos. 
-¿Qué vas a hacer con Joe? - pregunto 
-Nada, simplemente me voy a alejar de él
-¿Crees que es lo mejor? 
-Si... - prendí un cigarrillo y suspiré. Luego lo apague - Es lo mejor... para ambos
-Vamos Oriana, no seas infantil... amas a Joe con todo tu corazón 
- Lo sé... 
-¿Damos un paseo? - pregunto después de dar el último sorbo a su café. 
-Sí, me haría bien 

Ambos nos levantamos de la mesa y salimos. Anduvimos recorriendo las calles de Livorno. Toda la gente era amistosa y se conocían casi desde siempre, es agradable ver a los de la tercera edad, reunidos en una casa con las porticalles abiertas, como esperando a alguien; mientras conversaban muy a gusto de los acontecimientos ocasionales de la semana. El aire puro hace que los niños jueguen en las plazuelas, sobre todo en verano, puesto que se llenan de Risas, calor, colores, flores y aromas distintos. 
Aspiré. Violetas. Como amaba ese olor. Llegamos a una de ellas y una pareja de niños jugaban a las escondidas; me hizo recordar cuando a pesar de tener dieciocho y diecinueve, con Joe siempre habíamos jugado de esa manera.... La pequeña se resbalo y cayó; emitiendo un gruñido de dolor, se había lastimado la rodilla. Me quede parada observando la actitud del infante. Corrió hacia ella y le pregunto si estaba bien, ella asintió sollozando. El niño la tomo entre sus brazos y la llevo a una banca cercana, le dijo que todo iba a estar bien y luego beso su frente.... Esa imagen había calado hondo apretujándome el corazón como vuelves chatarra un auto, sacando a flote, recuerdos antiguos de la universidad... ¿cuántas veces había caído y Joe estaba allí para ayudarme a levantar?.... Muchas... pero ahora era solo un lindo, pero pronto olvidado recuerdo. 

-Or.... Te estoy hablando - dijo André 
-Lo siento realmente, me desenchufé ¿Qué decías? 
-¿Vamos a dar un paseo en bote?
-Claro 

A unos pocos metros de la plazuela cruzaba el mar por el medio del ciudad. Venecia, no es el único privilegiado con ese atractivo. Nos subimos en uno de los botecillos y comenzamos a remar a pedal.

Estuvimos riendo un poco, al no encontrar el equilibrio necesitado. 

-Somos malos para esto ¿sabes?
-Si - reí - bastante malos 
-Me alegra que tan siquiera un vez sonrieras 
-Gracias - forcé la sonrisa 
-Oriana. -Comento - Quiero decirte algo 
-Dime - respondí automáticamente 
-Quiero que sepas, que bueno.... Esto no es fácil 
-Vamos André, como quien dice Suéltalo - reí
-Quiero proponerte que te cases conmigo... - lo mire confundida - pero solo para que mi madre este contenta, sabes que ella te quiere mucho y le encantaría que formaras parte de la familia. Te prometo que en cuanto mamá pase al más allá... te doy tu libertad  
Me quede en completo Shock ¿Qué me estaba proponiendo? 

-¿Y si, tu mamá se mejora? ¿Si tengo que estar unida a ti... Como dicen "hasta que la muerte nos separe"?.. No es por ser mala André, pero yo te quiero como un amigo. 

-A mamá le quedan tres meses... solo tres meses... 

-No André; esta vez no te ayudaré. Lo siento - negué con la cabeza 
-Vamos Princesa,... quieres además olvidarte de Joe ¿o no?
-Si - lo pensé....¿y si?. No, no es la forma - pero esa no es la forma correcta de hacerlo
-No te preocupes... comprendo ¿Qué hacemos ahora? 
-Creo que mejor me voy a casa, es tarde - dije levantándome y estirando un poco aquel short blanco que llevaba - Nos vemos 
-Cuídate ¿sí? 
-Ok, adiós 

Calles que antes se me hacían tan cálidas, alegres y juveniles; hoy no eran nada. Fui caminando y pensando en que hacer... y llegue a la conclusión que estaba completamente desorientada, me habían quitado la brújula. No sabía para donde era el norte, ni mucho menos para donde quedaba el sur. Me acomode la gorra blanca. 

-¿Podemos hablar? 
-¿Para qué? - Dije con escalofríos recorriéndome todo el cuerpo por la proximidad de la voz - ¿Para qué me vuelvas a tratar como una cualquiera?
-Cariño, yo no quise decir eso... lo siento - se pego a mí y puso su boca en mi nuca - Eres lo más importante para mí. Soy el mayor ******* de este mundo 

No sabía si correr, grita, golpearlo por ser tan estúpidamente tierno o cachetearme a mi misma por ser tan insultantemente débil. Él. Mi debilidad absoluta. Me quede allí, sin decir nada. Poco a poco hizo que me diera vuelta, pero tenía la cabeza baja 

-Por favor, háblame ¿sí?. No puedo estar un minuto sin escucharte. Necesito oír tu voz... 

Me solté y comencé a caminar. Tenía en el medio de la garganta ese típico nudo, que no permite que salgas tus palabras. Aunque se cierta forma le agradecía estar allí en ese momento. No tenia y nunca tendría las palabras precisas para decirle que se alejara de mi, que me dejara en paz. Que se quedara con lo que pensaba de mi.

........................................................................................
Holaaa chicas, perdon por demorar demasiado en subir, no me he sentido bien ultimamente.. el sabado pasado, osea el trece de agosto, fue mi cumpleaños y desde ese día no la he pasado muy bien que digamos..

Bueno.. el otro fin de semana les subo el cap 11 si ?

Besos, cuidense! LAS AMO! ♥

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO DIEZ●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE UNO

-Demonios.... - dije cogiendo el celular. Y marcando el número de André

-¿Si?
-André; soy Oriana... - respiré - siento despertarte
-No dime Ori ¿Qué paso? ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes... solo tengo que decirte que el Jueves no puedo. Tengo otro compromiso ese día
-No me digas eso Oriana, es el único día que tengo libre esta semana. Y quiero verte
Pensé un momento... Con Gabriel podía salir otro día, además no era demasiado de mi agrado su compañía, así que...


-Está bien... cancelare el otro compromiso.
-ok, nos vemos


Llame a Gabriel y le dije que dejáramos la salida para otro momento. Que había llegado un amigos mío y solo se iba a quedar un día. Así que me dijo que no había problemas que el próximo jueves podíamos salir. Hoy iba a poner en práctica lo acordado con las chicas.

Bah!.... Como si fuera una buena idea flirtear con Joe.

Llegue a la oficina y el ya estaba allí trabajando.

-Hola - dije
-Hey Nena ¿Cómo estás? - pregunto levantándose, caminando hacia mí y abrazándome
-Hummm, ¿Bien?.. ¿Por qué tanto afecto? ¿Qué hiciste esta vez Joseph?
-simplemente, soy un idi*ota... o me he comportado como uno - sonrió de esa forma que me encantaba que desde hacía unos días me volvía loca por volver a observar. - Te tengo un regalo
-Oh, Ari - cogí sus manos - No tienes porque hacerlo
-Claro que si... lo vales cariño... - beso mi frente y fue hacia su escritorio. Abrió un cajoncito. - Esto es para ti
Me entrego una cajita de terciopelo - Joe no debiste hacerlo
-ábrelo... - ordenó
- Está bien

Abrí la pequeña cajilla y había un juego de collar, pulsera y aretes. Eran los más hermosos que había visto en toda mi vida. El oro blanco en esta época resultaba carísimo.

-Joe, no puedo aceptarlo- me queje entregándole la caja - Esto es carísimo, te debió costar una fortuna
-A decir verdad no... mamá me lo regalo hace unos días, dice que es para la mujer más importante en mi vida... y no pensé en nadie más que en ti
-Ari... esto es demasiado... - sonreí asombrada - ¿Por qué no lo guardas para tu esposa?, a eso se refería tu madre, cuando dice: La mujer más importante en tu vida - me puse nerviosa, no esperaba esto... realmente no lo esperaba
-Pase, lo que pase. Siempre vas a ser la mujer más importante en mi vida. Piénsalo Cariño, eres mi mejor Amiga. Nadie me conoce tanto como tú. Y te quiero por eso.

Golpe bajo.... "Mejor Amiga"

-Está bien... pero no me lo podre diario ¿ok?
-Me conformo con que lo tengas - rió
-Está bien.

Toda la mañana ejecuté el plan. Tres o cuatro veces estuvimos cerca de besarnos; pero siempre me daba la vuelta y me iba o simplemente le decía: "Tierra llamando a Ari"... y luego reía. Me encantaba la cara de desolación que ponía Joe. Obviamente no era tan evidente, lo hacía de una manera inocente. El siempre me había dicho que mi inocencia era lo que más le gustaba. Así que..... ¿Por qué no explotarlo un poco?
Me sentí importante, cuando se le seco la boca y tuvo que ir por un café. Salí a la oficina de Jazz. Estaba haciendo unos papeles

-¿Cómo vas? - preguntó con picardia

-Bien ¿y tú? - pregunté
-también - levanto la cabeza del ordenador -¿Hablaste con André?
-Sí, y me invito a salir el Jueves - sentí unas pisadas, pero no les di importancia
-¿A dónde? - preguntó Jazz
-Vamos a ir a cenar comida italiana... ya sabes... nada del otro mundo - prendí un cigarrillo
-Si es un bombón, debería ser más que una simple cena. Una cena con algo más ¿Tal vez?
-Que dices Jazz - reí - Tú y tus locas y descabelladas ideas. Va a ser una cena y punto. - Rió. - Va a ser en el Golden Palace
-Como la boda de Paula, por cierto tenemos que ir al ensayo. Ella pone las parejas no te preocupes. Es el sábado a las cinco.
-Ok, estaré allí...

Entre en la oficina a terminar el trabajo. Y segundos después entro Joe. ¿Habría escuchado la conversación? No creo. Si lo hubiera hecho ya estaría vociferando sobre mi salida con André; o estaría preguntando que André.
El jueves por la tarde; fue una completa locura. No sabía que ponerme, como combinar. No recordaba nada... Después de dar vueltas en mi closet como tres horas; decidí ponerme un vestido rojo a tirantes al cuello y una lencería de Wonderbra, que me habían regalado las chicas; decía que tenía algo que hacía que el cuerpo se viera deseable ¿Para qué lo necesitaba? ¿Para salir con André? ... hay Dios.
Ocho de la noche en punto llego André, en su convertible negro. Vestido de traje. Me espero a que saliera, nos saludamos y subimos al auto.

-Estas preciosa, princesa...
-¿Por qué el habito de los hombres de decir princesa, nena o cariño? - pregunte sonriendo coquetamente.
-Es una forma cariñosa de llamarlas ¿te molesta?
-No, para nada... simple curiosidad
El motor gruñó al encenderlo como un león a punto de cazar. Y Cuando André piso el acelerador, termino ronroneando como un suave gatito. Un gran auto, ¿gran?... no... maravilloso
-¿Qué tipo de auto es? - pregunte
-Un lamborghini descapotado - dijo riendo al verme salir los ojos de las orbitas
-Pero estos autos son carísimos,.... Hermosos, maravillosos; pero carísimos - dije socarronamente
-Si, ya sabes; cuando uno tiene un imperio industrial... - se mofó
-Jajaja a mi no me vengas con esas cosas
-Mi familia compro la Refinería; ya sabes y pues estuve trabajando allí unos cuantos años.- Simplemente Wow...
- Hemos llegado

Bajo del auto y lo rodeo; no podía creer lo que me estaba pasando... Estaba en un vestido de ensueño, bajando de un lamborghini descapotado negro y en unos momentos iba a entrar en uno de los restaurantes más increíbles de la ciudad; con un hombre irresistiblemente guapo. Realmente me podría acostumbrar a esto.

-Gracias - dije bajando

Pero no era Joe.

- De nada... - escuché que decía.

¡Bah! Adiós Joe, por esta noche... no me voy a arruinar la vida por él. Entramos y comenzamos con la velada. El mozo trajo la carta y le eche un vistazo. Ordenamos y comenzamos a conversar de cosas que nos habían pasado después de la universidad; ex novios y ese tipo de cosas.

Me conto que estuvo a punto de casarse y que su novia había fallecido en un terrible accidente de avión hace como dos años y que debía casarse, porque su madre estaba muy enferma y lo quería ver unido a una buena mujer que lo cuidara siempre.
Estábamos pidiendo el postre, cuando André habló

- ¿ese que está en la otra mesa no es Joe? ¿Joe Jonas?

Relación universitaria amical con Joe. Voltee a ver hacia la mesa que me indicaba André. No podía ser... era una pareja donde la chica, no dejaba respirar al pobre hombre que tenia debajo de ella. Luego esta se movió, volviendo a su sitio y vi que André tenía razón. Era él... 

Adiós idea de olvidarme de Joe una sola noche. Refunfuñé, no si estaba a tres mesas siendo tragado literalmente por una medusa exhuberante. 

-Sí, si es él... - dije mirándolo de nuevo y viendo que Joe también se había dado cuenta de nuestra presencia y me miro confundido. - ¿Qué hace el aquí? 

Luego de saber que ambos estábamos allí, Joe comenzó con un juego de miradas el cual no pude rechazar. Ambos estábamos con parejas distintas y estábamos flirteando de mesa a mesa... 

-Ori ¿Estás bien? - dijo roncamente André 
-Sí, ¿Por qué? 
-No, simplemente pregunto - cogió mi mano - Pero cuéntame de ti 
-Bueno, trabajo en una compañía que hace software, y todo tipo de cosas computarizadas. Trabajo con el hombre que está del otro lado de la mesa, a decir verdad es mi jefe...

De reojo vi que Joe se ponía rojo, verde, azul y de todos los colores cuando André tomo mi mano. ¿Quién perdería este juego que habíamos comenzado ambos? ¿Yo estaba dispuesta a perder?... No, jamás... Lo iba hacer morder el polvo. 

-¿Permiten fumar? - pregunte sensualmente articulando bien las palabras, a André 
-Sí, si permiten... 

Prendí el fallo y comencé a aspirarlo llenando mis pulmones de nicotina, alquitrán y otros componentes de la sustancia. Y exhalándolo de la manera más sexy que pude pensar en ese momento. Vi que tanto Joe como André me quedaron observando. André le pidió al mozo un cenicero. Luego seguimos conversando y riendo. Una velada muy agradable. La acompañante de Joe, no dejaba de demostrarle afecto y mimos. Los observaba por el rabillo del ojo. Y eso hacía que Joe, buscara la manera en que voltera el rostro hacia él. Buscando llamar mi atención desesperadamente. 

Hora y media después. Ellos se retiraron. No les di importancia, pero si la tenia. Quería saber dónde irían. 

-¿Desde cuándo te enamoraste de él? - pregunto André 
-¿De quién? - dije haciéndome la desentendida ¿se daría cuanta? 
-Toda la noche no has dejado de observarlo, y sabes a quien me refiero. 
- No pasa nada André - pero no soné nada convincente. 
-No hemos sido íntimos amigos, pero me doy cuenta cuando una mujer tan linda como tú, flirtea de mesa a mesa con "su mejor amigo y jefe"


Tome una copa de vino. 

-No quieras insinuar nada, solo somos amigos y nada mas... y no tengo porque... - respiré con dificultad - enamorarme de él.

Una hora después, volvimos al auto y me llevo a mi casa. Allí se despidió de mí y me dio una linda rosa roja. Besó mi mejilla. Luego se fue. Entré, cerré la puerta y al poco rato volvieron a tocar el timbre y pensé que André se había olvidado de algo. Me encaminé 

-¿Qué se te olvido André? - dije abriendo la puerta, pero se me descompuso el rostro de inmediato - ¿Joe? 
-¿Qué hacías con André de los Ríos cenando esta noche? - entró y cerró la puerta fuertemente
-Joe ¿Qué te pasa? - dije sorprendida y nos sentamos en el sofá - ¿Estas ebrio?
-No, no lo estoy... pero ¿Qué te pasa a ti? 

Comencé a Molestarme

-A mi nada... me encontré con André en el café el martes y me invitó a salir el jueves y como no lo veía de tiempo acepte ¿Qué tienes de malo? 
-¿Por qué con él? ¿Por qué flirteabas con él? 
-No flirteaba con él -levanté el tono de mi voz. Unos cuantos decibeles. 
-¿Entonces? - demandó saber 
-Estaba flirteando contigo... - mi furia llego a su límite, solo esperaba que no explotara la bomba 
-Claro ahora vas a mentirme ¿verdad?... 
-Joseph, no sé qué te pasa realmente, pero te pido que te vayas - señale la puerta, - cuando estés más calmado hablamos. 
Le escuché rechinar los dientes - ¿Qué pretendes?
-¿pretender? - Repetí sofocadamente - No pretendo nada
-Sabes que ese tipo no me cae bien, además ¿no ibas a salir con Gabriel? ¿Dónde quedo la Oriana que siempre cumplía con sus compromisos? 
-Joe - me acerque a él, le puse una mano en la mejilla y con voz tranquila le dije - Soy la misma de siempre.... Te haces un largometraje por las puras 
-Claro, - se movio un poco, haciendo que mi caricia quedara simplemente en el aire - es un largometraje ver a tu mejor amiga un poco más y regalársele a un hombre que no vale la pena. - Dulcificó su voz - Tú eres más que un cuerpo bonito Oriana - se puso la mano en la frente palpitante - Eres todo el paquete completo. Inteligencia, belleza, sencillez, sensibilidad. Todo. ¿Por qué no lo entiendes?

Luego volvió con esa voz de macho encabrecido que tanto odio

- Él no te merece... porque ve a la mujeres como un artículo de colección ¿eso es bonito verdad? ¿Quieres ser su nuevo adorno? ¿Su nuevo juguete? 
-Me estas ofendiendo, en ningún momento me he regalado a nadie, no soy una cualquiera... y jamás lo haría tengo demasiada dignidad para hacer algo de esa índole 
Rió burlonamente - Si, y por eso esta noche te pusiste de felpudo ¿no? Por.... 

El sonido que produjo mi mano en una de sus mejillas, hizo un eco tan grande que sentí que el retumbar que hizo mi corazón mientras se rompía en mil pedazos. Lo sentí como en único sonido en toda la habitación. Luego cuando mi mente dejo de estar tan confundida, escuche la respiración entrecortada de Joe. Pero ya era demasiado tarde las lágrimas estaban en la salida, listas para hacer un viaje sin retorno por mis mejillas; sonrojadas por la cólera que me producían sus palabras. 

-Lárgate ahora mismo... - susurré 
-Cariño - comenzó - Lo si...
-Lárgate Joe... jamás en tú vida, vuelvas a tan siquiera mirarme. - le interrumpí
El acorto la distancia y me abrazo, me quede allí inerte, sin mover un solo musculo - perdón, lo siento... no debí...
-¿Cómo sabias que estaba allí? - pregunte
-Escuche la conversación que tenias con Jazz en la oficina...
-¿Me estabas espiando? - pregunte dolida y alejándome de él
-Si - bajo la cabeza y toda la furia con la que llego, se fue tan rápido como el agua fluye en el rio
-Vete...
-pero
-Por favor Joseph Adam... vete - me lleve las manos al cabello, pasando por mis ojos y restregándolos un poco, jamás en mi vida había estado tan seria con Joe. Nunca. Ni cuando se comió sólo mi pastel de cumpleaños en la universidad...
-Oriana... Cariño

Me dolió demasiado que me dijera cariño cuando minutos antes, me hacia tratado como si estuviera hablando con la mujer más fácil del mundo. El daño irreparable que había sufrido mi corazón no se sanaban con un lo siento.

-No me llames así... - lloriqueé - no te quiero ver más. ¡Vete! - Grité, se quedo allí parado; estático - vete... si aun tienes una pisca de respeto hacia mi.... Vete

Lo siguiente que escuché fue la puerta cerrarse detrás de él. Se había ido. Había perdido más de lo que ganaba con esta apuesta. Ya no sabía quien realmente era Joe... habíamos perdido el respeto, la amistad, ese compañerismo; todo... Y lo mejor será que no lo busque nunca más ni siquiera... como jefe.

.......................................................................................

Hoooolaaaaaa

Este capítulo me hizo llorar! T.T enserio..

Espero que les guste, y me dejen su opinion en los comentarios (:

Oh.. por cierto.. estoy nominada en este enlace en mejor joe y tu, mejor romantica, mejor dramatica y mejor novela de todas. Si creen que meresco su voto pues bienvenido sea ñ.ñ

Me voy chicocas, las adoroo ♥ les subire la segunda parte esta semana, ya que sali de vacaciones y tengo mucho tiempo *-*

Bye (:

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO NUEVE●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE DOS

-Lo peor es que nunca me ha pasado esto con él - tome un sorbo de café y saque un cigarrillo de la cartera
-¿Estas enamorada? - Franchesca se veía calmada, como si ella ya hubiera pasado con anterioridad por eso.
-completa y estúpidamente - respondí - pero él no y eso es lo importante
Bajé la cabeza para que nadie viera el dolor que me producia decir aquello.


-Pero si siempre te regala cosas... - Jazz encontraba que fumar era un mal habito y con la mano hacia aire para el humo se fuera

-¿eso tiene algo que ver? - aspiré por el filtro

-Si, estaba cortejándote y no te has dado cuenta

-¿Qué hago?

Las chicas quedaron calladas un minuto, en el cual tenía la impresión que estaban evaluando la situación. ¿Tendrían un consejo para mí? ¿Algo magnifico? ¿Un milagro tal vez?

-Bueno.... - comenzó Paula - es un poco difícil ¿Por qué no todo el mundo puede ser feliz como yo?

-¿Van bien las cosas con Alex no? - pregunto Jazz

-Si, a decir verdad - nos mostro un anillo con una gran piedra blanca en su dedo anular

-¿Cuál es el motivo? - pregunte. Alex es la pareja actual de Paula, siempre va a recogerla a la oficina, y se nota que se quieren mucho

-Nos vamos a casar... - dijo sonriente - Y quiero que sean las tres - me observó - mis damas de honor.

-Felicidades.... Claro que si - dijimos al unisonó y la abrazamos

-Es lo mejor que te podría pasar Pau, - agregó Fran

-No, no es lo mejor de todo - soltó

-¿Hay más? - pregunte sorprendida pero con una sonrisa tan alegre que se me reflejaba en los ojos.
-Si - se sonrojo un poco


- Cuéntanos que nos morimos de la curiosidad - Jazz estaba llorando mientras Franchesca preguntaba alegremente

Ella solo puso sus manos en forma de cuna y comenzó a mecerlas y a tararear una nana, como para que un bebe durmiera. Dios... ¿Estaba embarazada?. Todas la abrazamos mucho más fuerte, jamás había sentido esa cercanía a ellas, como en este momento. Es maravilloso, una vida nueva y un matrimonio

-Ah.... Felicidades

-Es grandioso

-Tendremos sobrino

Todas reímos y volvimos a sentarnos en nuestros lugares. Iba a prender otro cigarrillo, pero lo volví a meter a la cartera, teníamos que cuidar a la futura madre.

-Si, pero volvamos con el tema de Oriana mi boda era solo un distractor temporal - llamo al camarero.

Cuando este llego, se me hizo conoció; pero ¿de dónde?. Su cabello dorado y esas facciones tan masculinas... yo las conocía. Él se quedo observándome por un momento.

-¿Oriana? - dijo recogiendo la carta y todas lo observamos - ¿Oriana Nobile?

Asentí

-Seguro que no te acuerdas de mí soy André de los Ríos - se acercó, ya lo recordaba y sonreí al momento de saludarlo

-André.... ¿Cómo has estado? - dije

-Bien, aquí ayudando a mi tío en su negocio

-Oh, ya veo ¿Estaras una temporada aquí? - pregunte y sentí la mirada de las chicas

-Si, ando buscando novia... ¿Te apuntas?

-Siempre tan gracioso André; yo ando en una apuesta.
-Me imagino con quien - hizo un gesto de descortesía. En la puerta entraban dos señoras de grandes dimensiones y mal carácter, me observo y suspiró - ¿Te dejo con tus amigas dale? ¿Te quedas después?
-¿Para qué? - pregunte
-Para conversar, hace siglos que no te veía - me sonrió de una manera muy sexy.
-solo desde que acabamos la universidad; pero está bien...
-Ok adiós

 

Vi como se alejaba y me volví a la mesa; para encontrarme con la mirada inquisitiva de todas las chicas.

 

-¿Qué pasa? - Pregunté sentándome - Es un amigo de la universidad
-oh, ya vemos.... ¿Todos tus amigos están así de buenos? ¿Nos los presentas? - dijo Pau
-Hey tú te vas a casar; dejamos algo para nosotras - se quejo Jazz
Reímos
-Está bien, no diré nada...
-Tengo una idea Oriana.... - los ojos de Fran brillabas de una manera alarmante; parecía que estaba tramando algo grande... gigantesco.... Majestuosamente peligroso
Se me escarapeló el cuerpo.
-¿De qué? - pregunté
- ¿Porque no le das un escarmiento a Joe? ¿Con tu amiguito André?
Sonó la alarma de mi cerebro... y gritó como una sirena de patrulla de policías
-¿Estás loca? Joe y André nunca se han llevado bien... - puse en blanco los ojos - Son como agua y aceite; pueden estar en el mismo recipiente, pero jamás se mezclarían
-Entonces la otra opción que tienes es tratar de conquistar a Joe de la forma antigua
-¿Con estúpidas cartas de amor?
-no, tonta... eso es la prehistoria - rio Paula - a lo que se refiere Fran es que debes flirtear con él...
-¿Están locas?
-Pero si ya lo hiciste el día que llego Cristina ¿Por qué te parece descabellado?

 

Tenían razón ya lo había hecho, y me había encantado la forma en la que me observaba, pero eso era jugar con fuego y me podía quemar

 

-¿No estaré jugando con fuego?
-Para nada
- Deberías intentarlo - Fran como siempre la más animada - podría ser divertido... además, quien no arriesga no gana
-Y todas queremos que ganes - agregó Jazz
- Y tú amigo está para chuparse los dedos - Todas miramos a Paula y ella no le quitaba la vista de encima a André y se mordisqueaba el labio inferior
-¡Paula! - la retamos todas
-Ok, lo siento... lo siento 

 

Comenzó a tomar café y nosotras reímos. Después de media hora, de tratar de convencerme. Me di por vencida

 

-Está bien, lo voy a hacer...
-Hurra Oriana - todas rieron
-Pero me deben ayudar...
-Está bien déjalo en nuestras manos.
-Pero lo primero que tienes que hacer es ir a hablar con André... - dijo su nombre, como si fuera el chocolate más dulce del universo
-¿Por qué André? - trate de hace su misma voz
- ¿No le has visto los pectorales que se le forman debajo de esa ajustada camisa? - dijo incrédula Jazz
-Es un API comprobado - agregó Fran
- Jazz y Fran tienen razón.... Por Dios parece modelo de interiores masculinos
-Cállate Paula - dije sonrojándome - Pero ¿Qué es un ACPI?
Las tres chicas rieron
-Hay Oriana... - rió Fran - No es un ACPI, sino un API simplemente
-Exacto... es un Adonis con Pectorales de Infarto. - respondió Paula de lo más seria, como si fuera la última palabra en la RAL
-¿De dónde sacan esas cosas? - pregunte
-Revistas
-Internet
-De la cafetería... - Fran blanqueo los ojos - ok, lo creamos nosotras, para que ellos -señaló a André - No se dieran cuenta.
Reímos nuevamente. Eso era lo bueno de estar con ellas, todo era risa y alegría. Me desesteraba completamente.
- ¿Por qué tienes amigos tan increíblemente apuestos?
-La cuenta señoritas...

 

André se había acercado, para dejar la cuenta. Dios que vergüenza... antes de irse se volteo para observarme y guiñarme un ojo. Luego se fue

 

-Dios - llevé mi mano derecha a la frente y me mordí el labio - ¿Habrá escuchado, lo que dijeron?
- No creo - Paula, cogió su tasa con café de lo más tranquila y dio su último sorbo - y si lo sabe... pues - respiró - te ahorramos trabajo.

 

Después que pagamos la cuenta las chicas se fueron. Yo había prometido quedarme para conversar un poco con André. Siempre me había parecido una persona admirable y sobretodo agradable. Conversamos y nos reímos como hasta pasada las once.
Cerró el negocio de su tío y se ofreció a llevarme a casa. Cuando llegamos apago el motor de su convertible negro

 

-Un verdadero gusto haberte encontrado
-igualmente - dije sonriente, como siempre que estaba con mis amigos y amigas
-¿Te gustaría ir a cenar conmigo el Jueves?
- Claro... pero comida Italiana ¿Ok?
- Lo que tú quieras, princesa.... Hace años que no te veia
-Ok.... Adiós...

 

Baje y entre a mi casa. Cerré la puerta y me fui a cambiar a mi habitación. Estaba desmaquillándome, para meterme a la ducha y luego a la cama. A descansar del pesado día que había tenido. 

 

Cuando estuve con la secadora en la mano sentada en forma de mariposa en la cama y comenzando a secarme el cabello, recordé.... ¿No iba a salir con Gabriel el jueves?

 

-Demonios.... - dije cogiendo el celular. Y marcando el número de André
-¿Si?
-André; soy Oriana... - respiré - siento despertarte
-No dime Ori ¿Qué paso? ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes... solo tengo que decirte que el Jueves no puedo. Tengo otro compromiso ese día
-No me digas eso Oriana, es el único día que tengo libre esta semana. Y quiero verte
Pensé un momento... Con Gabriel podía salir otro día, además no era demasiado de mi agrado su compañía, así que...

 

-Está bien... cancelare el otro compromiso.
-ok, nos vemos


........................................................................................

Hola (: primero FELÍZ DIA DEL AMIGO! aquí en Perú lo es ñ.ñ, y segundo, espero que les guste este capítulo.. solo quedan tres más para el final..

Comenten y diganme que tal si ?

Las amo chicas, gracias por sus comentarios, besos cuidense ♥

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO NUEVE●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE UNO

-Te deseo... - dijo rozando uno de mis senos con sus manos

-Basta Joseph.... - me levante - vete por favor
-Pero...
-Vete


Lo vi salir por la puerta con la cabeza baja. Me sentía mal. No podía creer que mi mejor amigo, tratara de seducirme; solamente por mi cambio ¿Qué todos los hombre admiraban solamente el físico de las mujeres? ¿No querían lo que hay dentro de cada una de nosotras? Me estaba enamorando perdidamente y sin remedio de Joe, y estaba utilizando a Mauricio... para darle celos ¿Eso me hacia una chica fresh?... No, eso me hacia una completa idiota ... eso es en lo que me había convertido.


A la mañana siguiente. Un Día Lunes, primer día de la semana laboral, y no deseaba salir de mi casa por nada. No quería ver nadie. Tenía demasiadas cosas en la cabeza, como para hablar con cualquier persona de temas superfluos como el clima, o el valor de los minerales a nivel mundial. Un solo tema rondaba mi cabeza con una precisión y un ahínco que me taladraba la materia gris y hacia que me doliera punzantemente. El beso de ayer, aun rondaba en mi cabeza. Sentía sus manos sobre mi piel, quemándome viva. Tenía que arreglar ese problema lo antes posible. Cogí el celular de mi gaveta.
La primera intensión que tuve fue marcar el autollamado al número del móvil de Joe. Pero luego simplemente me quede mirando la hora, como pidiendo que no siguiera avanzando, rogando porque no dieran las nueve de la mañana, para no tener que traspasar las puertas de una oficina, la cual iba a estar con el ambiente más tenso del mundo.
Mi móvil comenzó a sonar y no podía creer de quien era el número.
-¿Alo? - pregunte temerosa
-Paso por ti dentro de media hora - la voz de Joe estaba bastante lejana - tenemos que hablar.
-Per...

-Oriana, necesitamos hablar... paso por ti
-Está bien - dije resignada ¿Qué más podía hacer?
-Adiós


La llamada se corto. Deje el celular en el mismo sitio y comencé a arreglarme. A los quince minutos más o menos estuve lista, tenía puesto un conjunto de pantalón y blusa en azul con naranja, nada del otro mundo. Me hice una cola en el cabello y solo me delinee los ojos y me pinte los labios de un rosa bajito, casi un brillo. Baje y lo primero que hice, fue servirme una taza de café cargado. Lo iba a necesitar. ¿Qué querría hablar? ¿Seguiríamos siendo amigos después de esto? Pero la pregunta más importante ¿Cómo llegamos a esto?


Sacudí la cabeza al mismo instante en que el timbre sonó.-voy 
la voz se me entrecorto, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para pasar el gran nudo que tenía en la garganta. Abrí la puerta 


- Hola Joseph
-¿Ahora soy Joseph? - pregunto levantando un ceja y sonriéndome de esa manera en la que siempre pensaba que no podíamos estar mejor - ¿Ya no soy Joe o Ari?
-Joe, - dije y las lagrimas se me salieron a borbotones por los ojos, me acunó en su robusto pecho - Lo siento, perdón ..... quiero que todo vuelva a ser como antes
-Lo sé nena, yo también... - suspiró, hubo un rasgo de dolor en su voz - antes no era tan difícil
Asentí mientras lagrimas recorrían mis mejillas
-¿Qué te parece si olvidamos todo y volvemos a empezar? - dijo y una parte de mi se sintió afectada con esa proposición... Solloce más fuerte.


Me había hecho castillos en el aire. Una parte de mi fuero interno, quería que todo siguiera como antes de la apuesta; pero la otra quería dar otro paso, quería dejar de ser llamada la amiga de Joe
Levanto mi mentón y me observo por unos momentos.


-Si... - la debilidad de mi voz me sorprendió - Dejemos todo de lado
-Cariño, no me gusta verte llorar... ¿Qué quieres?, dime lo que quieras y tratare de traerlo - me abrazo más fuerte, haciéndome sentir protegida. Como siempre que me abrazaba
-Gracias... pero no, no quiero nada...
-¿Segura?-Si... ahora voy al baño y nos vamos a la oficina -


Salí corriendo de la habitación.
Llegue al baño y cerré la puerta, me apoye contra el acceso cerrado y me deslice hasta llegar al suelo. Por primera vez en mi vida, tenia el corazón destrozado, partido... y el responsable era; mi mejor amigo. A los pocos minutos de llorar, me eche agua al a cara y Salí enrumbándome a la cocina, pero antes de llegar Joe me paso dos cucharas que estaban antes en la nevera
-Me hiciste asustar - brinque unos centímetros
-Lo siento, aquí están tus cucharas.
-Gracias
-¿aun no entiendo para que heladas? - se apoyo en el mostrador, estirando un poco las piernas y cruzándolas por los tobillos con los brazos cruzados también sobre su pecho
-Es un secreto para no tener ojeras en las mañanas y / o para sacar lo rojo de los ojos cuando lloras... no ves que te las pones sobre el ojo - dije haciendo exactamente la última acción.
- Pero tú no tienes ojeras, eres demasiado bonita para tener ojeras - esa no era la forma correcta de volver al pasado.
-Pero si tengo los ojos rojos
Me cogió de las mejillas
-Si, un poco - acerco sus labios hacia mis ojos y cuando los cerré, los beso delicadamente
Abrí quedamente los ojos y pude ver que sus labios tan pero tan cerca. levante la vista y Joe no perdia el movimiento de mi boca que se abrió un poco involuntariamente.
-Ari... - dije lentamente y en un pequeño suspiro - No estamos haciendo las cosas bien
-Tienes razón - callo unos minutos - ¿Vamos a la oficina?
Asentí
Era el lunes mas horrendo de mi historia. Nada era lo mismo, por más que quisiéramos. Nos mirábamos por el rabillo del ojo, y cuando subíamos la mirada el otro la bajaba. Joe se la paso observándome toda la mañana. No se perdía de ningún movimiento que hacía.
-Hola Oriana.... - Gabriel metió la cabeza por la puerta - ¿Sigue en pie lo del jueves en la noche?
Suspiré. ¿Por qué me pasaba esto a mí?
-Sí, Gabriel.... - exhalé, intentando no observar a Joe - Sigue en pie
- Ok, te veo entonces - se fue
-¿Lo del jueves? ¿Qué tienen el jueves? - pregunto Joe, observando el monitor del computador. Como si fuera mucho más interesante que lo que me estaba preguntando
-Vamos a salir... - dije sin darle importancia 
-¿A dónde?
-A cenar.... y no me preguntes ¿Qué restaurante? porque no se.... Según Gabriel va a ser una sorpresa.
-A que bueno.... ¿Yo también voy a salir sabes? - si no lo conociera bien diría que son celos
-Que bueno Arizona... - mi voz cambio, moría de celos. Ardía en una hoguera de solo pensar que alguien que no era yo, podría compartir una cena con él.
Terminamos el día en el mismo plan. Ninguno de los dos hablaba con el otro. Sentí como que nuestra relación era el hilo de la vida y las tres matriarcas lo habían cortado, jamás volvería a ser lo mismo. Jamás había sentido ese deseo de salir corriendo y no estar en el mismo lugar donde estaba él.
Me sentía sofocada, cada vez que lo observaba simplemente quería que me besara.... Lo sé estoy enamorada... pero no puedo hacer que él se enamore de mí, cuando no siente nada más que un cariño de amigos. ¿Porque eso era verdad, o no? . Jugar a los novios, había tenido doble resultado. El primero positivo para el ascenso de Ari, pero ¿a cambio de qué? ¿De nuestra amistad?.
Me llevo a casa y simplemente entre y me deje caer en uno de los sillones de la sala. ¿Qué iba a pasar ahora? ¿Le iba decir que lo quería?, No definitivamente No, eso sí que no... antes bajo tierra....

La mañana llego como tantas otras, un día de lo mas rutinario; completamente lento hasta un poco soso. A la hora del almuerzo me reuní con las chica, algo que no era habitual en mi; ya que siempre almorzaba con Joe.
-Hola muchachas ¿Cómo están?
-Uy..... - Franchesca se llevo el vaso de zumo de naranja a la boca - ¿a que debemos el honor?
-¿Pasaba a saludarlas? - titubee 
-Vamos Or, eso no es normal en ti... ¿paso algo?
-Hay Jazz si supieras... mi vida es un completo desastre desde que por necia decidí aceptar esta apuesta
Jazz jalo una silla y me invito a compartir la mesa con ellas.
-¿Por qué no nos cuentas? 
Pau, era la más sensible de las tres chicas a las que le debía el cambio.Nos pasamos toda la tarde allí en aquel café tomando un expreso y conversando. Les conté todo lo que paso; los flirteos de Joe. La ida al super, Cuando me hice pasar por su novia delante de Cristina, delante de los Jefes y en la reunión. 
Luego la salida con el estúpido de Mauricio y los reproches de Joe, para luego contarles como había llegado al punto de no saber que decir cuando... cuando estaba al frente de él. 
-Vaya...
-Lo peor es que nunca me ha pasado esto con él - tome un sorbo de café y saque un cigarrillo de la cartera
-¿Estas enamorada? - Franchesca se veía calmada, como si ella ya hubiera pasado con anterioridad por eso.
-completa y estúpidamente - respondí - pero él no y eso es lo importante
Bajé la cabeza para que nadie viera el dolor que me producia decir aquello.


........................................................................................

Voy a llorar!! esta es la primera parte del capítulo 9 y son 12! ya se acabaa...

Espero que les esté gustando esta nove tanto como a mí, espero sus comentarios diciendome que les parecio (:

Las adoro chicas ♥ les estaré subiendo pronto (;

Bye, cuidense!

:--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO OCHO●ıllı |=-::--]¦•¦[--::

Mañana tendría que salir con Mauricio. Y simplemente no quería hacerlo. Pero bueno, ya me había comprometido. Pero que noche. Realmente una noche.... Hum... no sé cómo llamarla... una noche ¿reveladora tal vez?...


La fiesta duro como hasta las tres de la mañana. Mauricio me llevo al apartamento y espero que entrara. Había pasado la noche más aburrida de toda mi vida.... Tiré las llaves por allí, había pasado una velada única. Y lo único que quería era descansar. Me dolían los pies y estaba cansada, pero aun así me coloque esa mascarilla que las chicas me enseñaron a preparar; ellas dijeron que me la tenía que quitar dentro de dos horas de aplicada. Luego que lo hice, tenía que esperar tres horas para quitármela. Así que me puse a arreglar todo el desastre que había quedado encima. Pasaría algo de una hora y ya estaba todo limpio y en su sitio. Me recosté un momento en el mueble y comencé a ver televisión. Para variar en la tele no había absolutamente nada bueno que ver... Gran novedad. Miré la hora, tan solo había pasado hora y quince minutos desde que me habían echado esta cosa en el rostro. Tendría que esperar.


-Oriana, abre la maldita puerta.... - escuche que decían mientras tocaban desesperadamente - Nena, vamos... se que estas allí
Me di la vuelta en el mueble y caí de bruces. ¿Me había quedado dormida?... ¿Cuánto tiempo?, me levanté. Trate de abrir la puerta, pero me choque con la mesa de centro, con el sofá y con la misma puerta cuando la logre por fin abrir.
-Au... - espetó Joe mientras yo segura con los ojos semi cerrados y todo mi cuerpo detrás de la puerta - ¿Por qué no contestas las llamadas? ¿Estás molesta conmigo? - me jaló del brazo e hizo que saliera de atrás de la puerta...abrió los ojos - ¿Qué te paso en la cara?

-¿En la cara? - Aun estaba somnolienta
-Sí, estas verde.... - rió ligeramente, seguro no quería herir mis sentimientos
-Dios.... - abrí los ojos - La mascarilla....


Salí corriendo al baño, dejándolo allí en la puerta de mi casa. Junté un poco de agua, tratando que esto saliera de una vez pero estaba completamente adherido mi piel.


-Oh!, vamos tienes que salir!.... - dije mirándome al espejo... - Sal!... Dios...

-Nena déjame ayudarte - Joe apareció en el Umbral de la puerta, sonriendo como siempre pero su voz era sumamente dulce. - No quiero que seas la mujer de Hulk

-Que Gracioso...

-Es mi don, ya sabes... - dijo llevándome a la cocina, y cogiéndome del talle me levantó para que me sentara en el mesón, al lado del grifo para lavar los trastes. Parecía que no hubiera pasado nada hace veinticuatro horas - ¿Tienes un paño o una toalla?

- En el segundo cajón de la gaveta - señalé con el dedo el lugar y cruce las piernas en los muslos a penar del vestido negro corto que llevaba encima
-Ahora vuelvo.... - puso su índice en mi nariz y fue a buscar el paño - ¿Te estás tomando muy en serio la apuesta verdad?
-Como todas las apuestas que hacemos Joe - abrió la gaveta y busco un paño completamente blanco - ¿Por qué blanco?, se va a pegar el color
-No lo va a hacer... - sonrió y luego avanzo hacia el grifo, abrió la llave y mojo un poco el paño - ¿Realmente te importa ganar?
-Aja - respondí mientras el cogía mi mentón
-has para atrás tu cabello... - eso hice - ¿Y porque?
- ¿Porque qué? - pregunté
-¿Por qué te importa tanto? - limpió delicadamente mi mejilla
-Joe, ¿Estás hablando en serio? - Me observó - Ganas más dinero que Yo... no me viene mal, tener un poco de dinero extra y lo sabes
-¿Es solo eso? - preguntó después de reír
-Aja-Segura - seguía entretenido limpiando mi rostro
-Si - sabia que le estaba mintiendo, la apuesta era solamente para demostrarme que era una mujer, y que podía serlo.... Y muy en el fondo de mi corazón, allí donde la gente nunca ve... me sentía bien con el cambio.
-¿Dónde estuviste ayer? - preguntó
-¿Por qué? - Me observó como si no me conociera y eso hizo que mi mirada bajara unos centímetros
-¿porque teníamos que ir a la casa de Matías? - mojo de nuevo el paño, para poder seguir quitando aquella crema verde que tenía encima.

-Dios, lo olvide... - puse mi mano sobre su mano... y lo miré - lo siento Joe.. Se me olvido por completo... Salí con Mauricio y me deje de lado del tiempo
-¿A sí que saliste con ese tipo? - me pregunto un poco serio
-Aja... fuimos a una discoteca, ya sabes - quería ver su cara.... Simplemente eso...
-¿Y qué paso?
-Bueno, nada - me mordí el labio inferior...
-¿Cómo que nada y te muerdes el labio? - continuo limpiando mi rostro, queriendo aparentar tranquilidad
-A decir verdad si pasó algo
-¿Qué? - se podría escuchar en su voz, enfado y frustración en muy altas dosis, pero todas enfundadas en una máscara de tranquilidad que ni él mismo creía. Baje la cabeza
-Me besó - dije con un hilo de voz
-¿Cómo? - Pego el grito en el cielo - dime que no es cierto nena...
-Si, Joe ¿puedes creerlo?, me besó... - sabía que no era cierto... pero quería ver que producía en él. Uno de sus puños, fueron a dar al fregadero rompiendo un plato que estaba allí. -¿Qué te pasa?
-Nada...
-Vamos Joe, a mi no me mientes.

-No me gusta para nada ese tipo... lo sabes - la ira estaba reflejada en sus ojos. 
Lo observe extrañada 
- Oriana, dentro de la apuesta... no te puedes enamorar ¿entendido?
-¿Por qué? ¿Qué pasa si me enamoro de Mauricio?
-Me muero
-..¿Qué? - no entendí lo que me quiso decir


Pero tampoco me lo explicó con palabras, simplemente cogió mi nuca y estampó sus labios contra los míos, produciendo que se comiera literalmente, mi boca. ¿Qué podía hacer, si eso era lo que estaba esperando?, hice lo único coherente que mi cabeza pudo maquinar y comencé a moverme dentro de su boca, haciendo que el beso.... comenzara a tener velocidad. Llevó sus manos a mi cintura apretándome contra su robusto pecho. Luego deslizó poco a poco sus manos hasta coger cada lado de mis caderas; se acomodo abriendo ligeramente mis piernas, sin dejar de besarme, mis brazos en su vigoroso cuello, y mi boca ocupándose de la suya.... Cuando minutos pasaron no sé... pero podía sentir como mi piel se erizaba ante cada uno de los roces de su piel de sus dedos sobre la mía.
No estoy segura en qué momento bajo el cierre del vestido que llevaba desde ayer. Su mano derecha deslizándose lenta pero firme en mi espinazo, y la otra deslizándose por mis piernas para luego sacar uno de los zapatos de tacón elevado que llevaba puesto. Su boca se comenzó a deslizar por mi piel, dejando una huella de ardor que me quemaba viva, llego a mi clavícula y comenzó a succionar de ella, tratando de comérsela entera si le era permitido. Un gemido sordo salió de mis labios, sin poder antes reprimirlo... Volvió a mis labios presionando mucho más fuerte y posesivamente que antes, mis manos fueron a dar a los botones de aquella camisa azul de seda que llevaba encima... En ese momento estorbaba completamente, mientras yo hacía esto.


El bajaba la pechera de mi vestido dejándome en brasier frente sus ojos, no sentí miedo, ni vergüenza de ningún tipo. Su miraba estaba roja, esos ojos almendrados que tanto me gustaban, se volvieron sangre de pasión. Volvió a mi cuello, emitiendo un sonido hambriento, comenzó a besar mi hombro delicadamente mientras bajaba lenta y dolorosamente la tira derecha del sostén, me mordí los labios para no lanzar un grito de anhelo.


Escuché un ruido y automáticamente nos separamos. Me subí el vestido y baje de donde estaba anteriormente sentada. ¿Qué seria eso?... Comenzamos a revisar toda la casa, para estar seguros que no había nadie. Vimos que la puerta estaba abierta; me acerqué y la cerré. El aprovecho, para pegarme a la pared y continuar con lo que nos habíamos quedado.


-Joe, para.... - dije poniendo mis manos en su pecho - Esto no está bien...
-¿Por qué? - Preguntó - déjate llevar, sabes que no haré daño
-No.... No quiero que las cosas cambien entre tú y yo
Me aleje y me fui a sentar en uno de los sillones de la sala.
-Nena, - se acerco, para sentarse al lado mío. Y paso un brazo por mis hombros - ya cambio
Me sentí tan incómoda, que me levante y me fui a otro sillón... El imito mi movimiento, pero para sentarse más al lado mío.
-Ari... no me vas a hacer cambiar de opinión, voy a seguir con la apuesta -Tenía ganas de pedirle que me volviera a besar, Y lo hizo. Como si leyera mi mente. Giro mi cuerpo y cogiéndome de las mejillas aplasto su boca contra la mía.
-Te deseo... - dijo rozando uno de mis senos con sus manos
-Basta Joseph.... - me levante - vete por favor
-Pero...
-Vete


Lo vi salir por la puerta con la cabeza baja. Me sentía mal. No podía creer que mi mejor amigo, tratara de seducirme; solamente por mi cambio ¿Qué todos los hombre admiraban solamente el físico de las mujeres? ¿No querían lo que hay dentro de cada una de nosotras? Me estaba enamorando perdidamente y sin remedio de Joe, y estaba utilizando a Mauricio... para darle celos ¿Eso me hacia una chica fresh?... No, eso me hacia una completa idiota ... eso es en lo que me había convertido.


........................................................................................

Hola! (: no creen que este capítulo fue.. matador ? yo MORÍ! enserio u.u!

Espero que les guste y comenten!! :D

Besos cuidense!! LAS AMO! ♥

::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO SIETE●ıllı |=-::--]¦•¦[--::

Dos noches después, teníamos una reunión con la pandilla para ir a jugar billar y tomas unas botellas de cerveza. Siempre terminaba así. No sabía que ponerme, y tampoco importaba mucho, eran mis amigos de siempre. Nada malo me pasaría con ellos.


Llegue media hora tarde, por decidirme entre rosa y verde. Ambas camisas estaban preciosas y pensaba curiosamente, cual colocarme. Al final decidí por la verde, con pantalones pegados negros y zapatillas. Bastante deportiva, pero a la vez femenina. La blusa era un poco corta y dejaba ver por arriba la unión de mi busto y por debajo una pequeña línea de mi abdomen, baje del auto y me encamine.


Empuje la puerta y metí mi cabeza. Junto en ese momento todos los varones del billar, voltearon a verme por el ruido de la campanilla. Los chicos estaban en una de las mesas alejadas con las caderas recostadas en el filo de la mesa. También voltearon ante el ruido. Varios comenzaron a acercarse.


-Aléjense muchachotes - dije antes que se me acercara alguno, llevaba una cola en el cabello y unos aretes más o menos largos, que al moverlos; emitían un sonido.


- Viene conmigo - escuche que ladró un Joseph gruñón. Los hombres se dispersaron y me dejaron ver a mi "protector"...


Llevaba puesto unos vaqueros negros, con una camisa holgada y unas botas cubriendo sus pies. -¿No pudiste venir mejor con una falda? - se quejo


-Joe... estoy con pantalones no molestes ¿Si?, además siempre he venido aquí...
Nos acercamos a los chicos, y ellos me miraron extraños
-¿Oriana? - pregunto Daniel
-Aja...
-Dulzura, ¿Por qué el cambio? - inquisitó Matías
-Ya sabes la apuesta - conteste cogiendo uno de los tacos que estaban en una vitrina colgada en la pared - Nada de dulzura Maty... cariño
-Or, soy Matías... no Maty - se quejo
-Soy Oriana, Ori u Or no dulzura - Joe se mofo, lo observe
-Vamos jugamos - dijo Nick
-Sí, solo esperábamos por ti - me dijo Kevin - por cierto chicos, voy a ausentarme temprano
-¿Qué paso Kev? - pregunto Daniel
Con Joe reímos.
-¿Por qué se ríen? - pregunto Matías y Nick simplemente movió la cabeza de un lado al otro sonriendo de medio lado
-¿Por qué se ríen estos dos? - nos apunto, Joe había caminado, hasta donde yo me encontraba.
- Porque estoy saliendo con Danielle... - respondió Kev un poco avergonzado
-¿Danielle? - Pregunto Daniel - ¿La Directora del colegio en el que trabajas?
Con Joe reímos aun más fuertemente
-Ustedes dos... Oriana y Joe, ¿Por qué no traen las cervezas del congelador? Y nos dejan conversar tranquilos
Nos encaminamos con Joe, a recoger las bebidas que ya habían comprado.
-¿Tienes un cigarrillo Joe? - pregunte cuando salíamos
-Aja, en mi bolsillo derecho - tenía en las manos dos o tres botellas, me observó por unos minutos - ¿Qué esperas? Sácalos
-Ok - dije y metí la mano en su bolsillo, luego saque la cajetilla y prendí uno - Gracias
Joe no me quitaba la vista de encima -¿Dónde aprendiste a hacer eso?
-Hacer ¿Qué? - me hice la inocente
-Eso que haces - parpadee - ¿Sabes que cada vez me sorprendes más? - se acerco a mi - Eso que haces con los labios, es muy sexy ¿sabes?
-Hey "tortolos" - Daniel hizo el signo de comillas con las manos a la altura de la cabeza - Si no vienen se quedaran sin taco
-Cállate Dan - dijo Joe cuando nos acercamos


Esa noche reímos, hablamos jugamos como nunca. Me fui un momento al baño, y cuando regresé Daniel y Matías hablaban con Joe


-Oriana se puso muy bonita ¿no? - decía Daniel
-Si, esta preciosa... pero su carácter sigue siendo el mismo - rio
-Oriana, es Oriana simplemente eso... - puse ver un destello cruzar sus ojos.
-Estas muy dulce con ella... - Matías pensó un momento - Además la proteges de todo por lo que vi en la oficina pobre Mauricio, parecías león a punto de noquearlo. ¿Por qué?
-Au... quien no quisiera proteger a la pequeña Oriana - Daniel hizo mi silueta con las mano - Es muy amiga nuestra pero tiene unas medidas que matan
-Daniel, cállate.... - la furia estaba encendida en los ojos de Joe - No hables así de ella
-¿Por qué Joe? - Pregunto tentándolo - ¿Por qué tengo que dejar de hablar así de ella si Oriana es mujer y nosotros somos varones? ¿Qué de malo tiene?
-Que estás hablando de Oriana... no de cualquier chica - apoyo sus brazos en la barra


P A R T E ____ D O S

-Joe me parece o... -Daniel no quería decir lo que estaba pensando - No, no puede ser...
-Sí, Daniel.... No sé si sea eso que estas pensando, pero ahora ella va a salir con Mauricio no sé porque y eso me desespera... realmente me desespera.
-hay amigo - le dio una palmada en la espalda - Estas metido en algo grave...
-Lo sé, primero dije que solo quería protegerla... nada mas.... Y ahora no sé....
Me acerque
-Hey chicos, ¿listos para que les gane la última ronda? - sonreí
- ¿Desde cuándo estas allí Oriana? - preguntó Joe
- Desde hace unos minutos, que vine del baño ¿Por qué? - pregunte haciéndome la tonta
-No por nada... - bajo la cabeza en un acto de liberación


Luego que jugamos. Cada uno se fue para su casa. Pasamos una semana recontra calmada en la oficina. Mauricio cada vez era mucho más detallista conmigo... al igual que Joe. Antes siempre íbamos mitad y mitad con las cuentas, y ahora todas las pagaba él. En esa semana, Mauricio, me pidió que saliera con él por primera vez. Le dije que si... bueno la verdad no sé porque lo hice... pero lo hice...


El día jueves, quería volverme loca con tanto trabajo y tanta tensión sobre nuestros hombros. Llegaron nuestros Jefes, los superiores desde Milán. Toda la oficina era un loquerio. Las secretarias corrían, para ordenar todos los archivos, los contables no hacían otra cosa que sacar balances. Nosotros debíamos tener todos los programas listos para ese mismo día.
-Buenos Días... - Joe hacia alarde de su elegancia y estampa. Siempre me había encantado como se vestía, su forma de combinar...


-Hola, - dije saliendo de su escritorio - ¿Por qué esa cara?
-Porque hoy llegan nuestros Jefes...
-¿y? - pregunte esa mañana llevaba puesto un vestido en todos rojos, con zapatos de tacón y cabello suelto.
-Y....ayer me llamaron los jefes - se sentó en la silla giratoria y yo me apoye en el escritorio de roble importado.
-¿Y?
-Y bueno - vi que tenía el cuello de la camisa doblada - Dicen que tengo que tener una novia.... - miro hacia abajo
-Pero eso no es problema para ti... todas las chicas de la oficina mueren por ti... - sonreí y comencé a arreglarle el cuello


Pero la puerta se abrió y entro Mauricio, seguido de tres hombres altos de tez clara y vestidos muy formalmente. Joe se levanto de inmediato de su sillón y me miro para que volteara. Moví la cabeza en forma negativa y él me cogió de la cintura e hizo que volteara.


-Hola Joe... - saludo Mauricio - Oriana preciosa... te presento al Sr. Carraghan , Farach y Biaggio
-Mucho gusto Señores... Soy Joseph Jonas - estrecharon la mano
-Un gusto Sr. Jonas - saludo uno de los hombres - ¿Y la señorita es?
-La Señorita es... - me observó dulcemente
-Oriana Nobile - me presente
-Un gusto Señorita Nobile - estrecho mi mano. - Soy Carlos Biaggio
-Bueno, Sr. Jonas... me parece de muy buen gusto su novia, se ve que es una chica bastante inteligente
-¿Novia? - pregunte mirando a Joe
-Claro, sino de que otro modo El Sr. Jonas - hablo Biaggio
-Digame Joe - interrumpió él
-Bueno, Joe tendría su mano sobre su cintura - baje mi mirada y era cierto no me había dado cuenta
- Muy cierto - respondió el hombre el cual apellidaba Farach
-¿O no es así? - pregunto el que debía ser Carraghan, cuando ambos nos miramos
-Oh, claro que si... ¿verdad amor? - dije, y Joe me quedo mirando
- ¿Y donde trabaja señorita?
-Aquí mismo - dije - esa es mi oficina, señale el segundo cuarto unido a la oficina de Joe
-Oh, ya veo.... - dijo Farach - me parece muy bien, con razón que hacen las cosas más increíbles... son una buena pareja
-Gracias - hablo por primera vez Joe


Les mostramos casi todo el trabajo de la empresa. Fue un día increíble, Joe y yo teníamos que estar juntos y Mauricio echaba humo por los oídos. Estábamos por irnos, la farsa había terminado.


-Gracias Or... siempre salvándome - rio Joe
-Me la debes Ari
-Sin problemas... - me abrazo, mientras salíamos por la puerta principal
-Joe... - escuchamos que Carlos Biaggio hablaba
Ambos nos volteamos
-¿Si? - respondió el llamado
-Te invitamos a una fiesta más una reunión formal el día viernes... para que conozcas a los superiores de nosotros, porque queremos que te asciendan
-Gracias, encantado...
-También estas invitada Oriana... siempre una novia tiene que estar presente en los actos que elevan la estima del hombre - se rio
- No creo poder ir... mamá viene a casa
-No Oriana, no nos puedes privar de tenerte allí... además eres la novia de Joe ¿o no? - hablo burlonamente Mauricio
-Exacto, no importa tu madre, la llevas Oriana... pero tienes que asistir.
-Claro... - dije gritando en mi fórum interno
¡Genial, genial, genial!


P A R T E____T R E S 

¿Podría terminar de otra manera mi día? En menos de un día, pase de ser amiga a ser novia de Joe. Ahora tenía que ir a una fiesta, donde no conocía a nadie y seguir aparentando ser su novia. No es que me quejara, porque no es nada desagradable serlo, pero es mi mejor amigo....


Llego el día de la fiesta y Joe me llamo para decirme que pasaba por mí a las nueve de la noche. Tenía que encontrar mi vestido y muchas otras cosas... Llame a las chicas a eso de las cuatro de la tarde y ellas me ayudaron a decidir que ponerme y que peinado hacerme y ese tipo de cosas. Pasamos en el salón de belleza desde las cinco, hasta las ocho... pero salí conforme con lo que habían hecho.Llegue a la casa, para ponerme aquel vestido hasta la rodilla, corte princesa en straples en el pecho pero mangas en los hombros de color lila que estaba dispuesta a usar. El vestido hacia lucir mi silueta. Me maquillaron ligeramente. Nueve de la noche Joe toco el timbre.


-Pasa - dije tirándole las llaves por la ventana
-Ok - dijo riendo
Al poco rato, los nervios de Joe ya estaban en la cuerda floja.
-Oriana ¿ya?...
Comencé a bajar por las escaleras del segundo piso. Y él simplemente se quedo observándome con esa mirada dulce, que siempre que me miraba llevaba encima. Es algo característico de él.


-Nena - se pasó una mano por el cabello, estaba lindo en ese traje de frac negro con corbata michi y camisa blanca. Llegue donde estaba él y cogió mis manos - estas hermosísima.... Realmente preciosa
Me sonrojé.-¿Nos vamos? - pregunte
-Claro que si...


Una vez llegamos a la fiesta. Saludamos a nuestros jefes y hablamos un poco con ellos. Pero no llegaban aun los principales... los jefes de toda Italia. Eso me ponía nerviosa.
Habría pasado media hora, cuando los problemas comenzaron


-Joe... ustedes como pareja, no soy muy cariñosa ¿no? - pregunto Carlos
-¿Perdón? - Joe casi se atraganta con la champagne-Sí, hasta ahora han pasado dos canciones románticas y en ninguna bailan... y no hemos visto ningún beso de su parte... - Todos los hombre se reunión dejándonos en el centro
-Eso, se debe Carlos... amigo mío - dijo Mauricio - A que ellos no son novios, simplemente son mejores amigos y les mintieron
-¿Qué? - gruñeron los hombres
-¿Es verdad Oriana? - pregunto Fabrizio Carraghan
-No, no es verdad - dije muy segura de mi misma, no podía permitir que Mauricio lo arruinara - Soy su novia
-¿Entonces porque no lo besas Oriana o Joe? - puntualizó Carlos
-Ehm - balbucee y Joe me observó... todos me observaron-Porque... nosotros llevamos nuestra relación diferente, y más por trabajar en la misma oficina.. ¿No creen? - dijo seguro de si mismo - No les gustaría ver a sus empleados en pleno beso, al entrar en nuestra oficina ¿o sí?
-Por supuesto que no... - dijo el mas adulto del grupo - Buena cabeza muchacho, pero ahora queremos un beso de ustedes.
-Sí, es que se ven tan lindos juntos - hablo una mujer que iba del brazo de Farach
-Está bien... - dijo Joe y yo lo mire asombrada ¿Qué demonios estaba diciendo? ¿Me iba a besar? .... Mañana lo mato...Se acerco a mí y me susurro al odio - Lo siento... - Luego cogió entre sus manos mis mejillas y acerco sus labios dulcemente contra los míos, produciendo un estremecimiento en mi... lleve mis brazos a su cuello, al mismo tiempo en el que él posaba sus manos en mi cintura. El beso se prolongo por una fracción de segundo. En la cual me produjeron un montón de sentimientos encontrados. Era mi mejor amigo el que me estaba besando, no era cualquier tipo de hombre. Era uno excepcional.
-Eso sí es amor... - dijeron cuando nos separamosLa noche siguió su curso y con él mucho baile... conversaciones, risas y demás. Con Joe no hablamos del tema, hasta que comenzamos a bailar una tonada romántica. Mis brazos en su cuello y sus manos ejerciendo presión en mi cintura.
-Lo siento...
-No te preocupes Joe... yo me metí en esto sola... - dije mirándolo con tranquilidad
-Oriana, nos están mirando justo ahora ¿Qué hacemos? - pregunto escondiendo su rostro en mi cuello
-Vas a tener que besarme otra vez... sino no se la van a creer - dije, pero mi interior salto de la emoción de sentir de nuevo sus labios sobre los míos.


Y sucedió. Puso una mano detrás de mi nuca y jalo hacia delante, produciendo que nos besáramos por segunda vez en la noche. Pero esta vez, hubo más movimiento... más presión y más sentimiento... ¿Qué era lo que estaba pasando? Sentí como si un volcán a punto de hacer ebullición fuera fuertemente puesto en actividad.


Dos horas después. Nos fuimos, Joe me dejo en casa y entre. Eran las cuatro de la mañana; tenía la cabeza hecha un lio, y el corazón bombeando sangre de una manera acelerada. Repasemos el día. Me convertí en la novia fantasma de Joe. Tuve que estar con él todo el día. En la noche ir a una fiesta en la cual no conocía ni a la mitad de los presentes. Nos besamos tres o cuatro veces en el transcurso de la noche... bueno a decir verdad tres veces con argumento y la cuarta.... Simplemente fue porque estábamos allí, o así lo sentí... porque cuando voltee no había nadie observándonos como las anteriores veces. Pero no quise preguntar. Mañana tendría que salir con Mauricio. Y simplemente no quería hacerlo. Pero bueno, ya me había comprometido. Pero que noche. Realmente una noche.... Hum... no sé cómo llamarla... una noche ¿reveladora tal vez?...


........................................................................................

Hola :D qué tal el primer beso entre Oriana y Joe ? ^^ no lo amaron ?

Ya faltan como cinco capítulos para que se acabe ésta novela (:

Diganme que les está pareciendo si ? comenten please! y manitos arriba no lo olviden!

Cuidense! las adoroo ♥

Atte. Alee*!

::--]¦•¦[--::-=| ıllı ●CAPITULO SEIS● ıllı |=-::--]¦•¦[--::

-Por cierto... bonito modelito que te pusiste hoy eh... da que pensar.. - me sonroje
-Joe
-Solo digo la verdad - dijo levantando la mano izquierda, mientras la derecha iba por la taza con café - pero te queda lindo, pareces una modelo de calendario
-De esos calendarios ¿dulces? - pregunte inocente
-No, de esos calendarios que despiertan hasta al hombre más inocente
Reímos.
-¿Eres un tonto lo sabes?
-Siempre me dices lo mismo - volvió la mirada a su lap top
-Tu modelito también te queda bien - reí, llevaba puesto una polera blanca con un cuello V medio rasgado. Con una chaqueta de cuero negra, que terminaba donde comenzaba un pantalón de jean, medio pegado. Formando correctamente la musculatura de sus piernas
-Oriana, no babees - rió


Esa noche, fuimos a tomar tecito a su casa. Obviamente era como estar en la mía. Conocía perfectamente el lugar. Podría caminar a ojos cerrados allí. Estuvimos viendo una película y luego nos fuimos a dormir. Encontré mi habitación tan ordenada como la había dejado.


Al día siguiente le gané la ducha a Joe y me gasté casi toda el agua caliente que tenia. Así que el pobre tuvo que utilizar el agua helada. Me disculpe por eso y lo recompensé haciendo un desayuno generoso. De tostadas recién salidas y sin quemarse, huevos revueltos con beigón, jugo de naranja, café leche fresca. Nada tenía en su alacena y todo lo tuve que ir a comprar. Estaba poniendo los hotcakes en la mesa, cuando apareció


-¿Quién esta de cumpleaños?
-Nadie... Lo siento - se acercó
-No te preocupes.... - aspiró el aroma - Huele delicioso - beso mi mejilla, si alguien viera la escena desde fuera, podíamos aparentar muy buen que o éramos hermanos o estábamos casados. Pero ninguna era correcta.
-Ojala te guste
-Amo lo que tú cocinas... cuando yo lo hago - una sombra paso por su rostro - Es....
-¿Interesante? - conteste sentándome
-No... es Asqueroso


Ambos reímos por lo que acababa de expresar.
El día pasó con algunas cosas emocionantes. La primera es que Joe me regalo una cajita de chocolates. Sabía que me encantaban. Lo hizo agradeciendo el desayuno tan enriquecedor. Su tarjeta decía: "Si No tuvieras casa, vive en la mía. Con una sola condición. Cocina todo el día". Reí por varios minutos por lo creativo de la tarjeta. Así era Joe, sumamente ingenioso y creativo. Dulce y gentil. Caballeroso y Amable. Todo un Loco desquiciado.


-¿Te gustó? - pregunto besando mi mejilla
-Claro que si, eres el tonto más dulce que tengo de amigo
-¿Está en pie la oferta ok? - dijo riendo
-Gracias, pero aun tengo mi casa.


Los cinco siguientes días, todo fue igual. Ibamos al parque solo a molestarnos, o nos pasabamos las horas recostados en el sofá mirando algo en la tele o en la alfombra mirando las pelusas formarse. Para ser dos personas independientes y adultas, haciamos cosas de niños. Siempre aparecía con algo nuevo. Regalándome una cosa u otra. Siempre había sido así conmigo, como si fuéramos algo más que amigos. Me trataba más como una novia más que como una amiga. Pero ambos teníamos muy en claro que lo nuestra era una amistad, más allá de los límites de todo. Antes que nada eso prima. Y Así éramos felices. Ambos.


A la noche siguiente él prometió cocinar. Yo lo observaba hacerlo, mientras me sentaba en las sillas giratorias de su mesón. Tenía una cocina hermosa en casa, no sé como sale siempre a comer afuera. Pero así era Joe de bobo.


-Terminé ¿Quieres probar? - pregunto y me dio no sé qué decirle que no
-Está bien - sonreí
-Ojala y te guste - sonrió nervioso
-Veamos
Comí. He instintivamente, tuve la necesitada de salir corriendo al baño. Aun tenia la cosa, sea lo que fuere que cocinó en la boca. No lo podía pasar, mi cuerpo se rehusaba
-¿Cómo esta? - tragué fuertemente
-Rico - dije tratando de no vomitar
-¿Es un Asco verdad? - Pregunto - dime la verdad


Luego de cocinar comimos y nos fuimos a un teatro a ver una obra que estaban estrenando en su primera noche. Siempre hacíamos eso, simplemente nos encantaba. Joe me comento que le había llamado su madre, para decirle que se pasara las próximas vacaciones con ellos, junto con sus hermanos, pero le dijo que no sabía si podría, pero que haría todo lo necesario para asistir. Su papa bromeo con él, diciéndole que si me llevara y llevaria a su novia.
Reímos con la comedia a más no poder. Luego me fui a casa. Que días que habíamos pasado.


-¿Qué te parece si bajamos a la orilla? - preguntó, observando por la ventana desde mi habitación.
-Está bien - miré la misma dirección en la que apuntaban sus pupilas - Pero, sal para poder cambiarme
Rió
-Es que ando en pijama y no me quiero cambiar
-oriana..... -se quejo
-pero no quiero
-que si - dijo
-no
- si
-no
-si
-no
Me observó con el ceño fruncido
-odio hagas eso.... siempre terminas convenciendome con tu mal humor.
-Perfecto. Te espero abajo, voy a asaltar tu cocina - reímos
-Hay pizza en el microondas y galletas en el frasco azul de siempre.
-¿Las hiciste tú?
-aja - Caminé a la puerta
-Te espero abajo - besó mi frente y salió.


A los treinta minutos aproximadamente, baje suavemente. Escalón por escalón, cantando la canción que más me gustaba.


- Off in the night while you live it up I'm off to sleep ...waging war to shake the poet and the beat..I hope it's gonna mike you notice ..... I hope it's gonna mike you notice - baje cantando mientras hacia una cola con mi cabello.

-Use Somebody, Someone like me.... Use Somebody.... Someone like me... Ohhh ohh ohh ohh ohh ohh - siguió cantando él
-Adoro esa canción - sonreí
-Adoro ese short... dijo canción - se ruborizó un poco por el comentario
-Te voy a golpear ¿ok?
-Últimamente andas bastante dulce ¿sabes?
-Siempre lo he sido - le guiñe un ojo - Solo que nunca te has dado cuenta. - bajé mi mano por su musculoso brazo hasta llegar a su mano; donde enredé mis dedos entre los suyos. Jalé y salimos por el ventanal hacia la playa.
Sentir la arena fina bajo los pies descalzos, es la mejor experiencia del mundo, eso combinado con ir de la mano con mi mejor amigo era lo mejor. Nuestras sandalias en la otra mano y una sonrisa a flor de piel por parte de ambos.


Observamos la playa un momento. Admirando el paisaje. Luego Joe clavó la sombrilla que tenía en la otra mano en la Arena, todo esto sin soltarme. La abrió y colocó dentro sobre los granos de arena un toallón, para evitar colocar dos toallas individuales.


Los rayos del sol se intensificaron a eso de las doce del día. Ambos, estábamos sentados dentro de la sombrilla. Mi cabeza recostada en su pecho. Por primera vez, me sentí mareada con su aroma. Nunca había sentido ese perfume lacost que se roseaba a diario. Lo sabía porque lo descubrí hace unos días, cuando jugábamos a ser novios.


Estuvimos conversando de nuestros planes futuros. Reímos, peleamos. Luego recordamos el pasado, cuando andábamos en la Universidad. Lo que más recordábamos eran los castigos por las bromas que le hacíamos a Matías o a Kevin. Pernoctábamos en la universidad, entonces siempre a las seis y media, estábamos los cinco mayores en el decanato por alguna nueva travesura. Nos decían que cuando íbamos a madurar y a ser señorita y caballeros. Ellos se las llevaban tan fácil, tan suave...suspiré al recordar.


Sus castigos eran compartidos entre los cuatro varones, ya que no sabían quién era el autor intelectual del vandalismo. Como lo denominaban los rectores. En cambio conmigo, siempre era la única en recibir el castigo, sea doble o triple; de acuerdo a la falta. El decano se sabía mi nombre y cada vez que me veía en el campus decía: "¿Tramando algo para esta noche, Srta. Nobile?


Reímos un montón de veces. Luego nos pasamos la tarde lanzando piedras al mar. Decían que eso alejaba los dolores y relajaba los músculos. Tanto relajo mis músculos que me quede dormida.


........................................................................................

Holaaa (: le prometí a mi hermana mayor que subiría ayer, pero no lo hice porque me intoxique y me llevaron al médico, así que les subí hoy.

Espero que les guste este capítulo y mmm.. les dejaré unos avances de la novela (:


-Vas a tener que besarme otra vez... sino no se la van a creer - dije, pero mi interior salto de la emoción de sentir de nuevo sus labios sobre los míos.

------

-¿Cómo que nada y te muerdes el labio? - Joe continuo limpiando mi rostro, queriendo aparentar tranquilidad
-A decir verdad si pasó algo
-¿Qué? - se podría escuchar en su voz, enfado y frustración en muy altas dosis, pero todas enfundadas en una máscara de tranquilidad que ni él mismo creía. Baje la cabeza
-Me beso - dije con un hilo de voz

------

¿Por qué? ¿Qué pasa si me enamoro de Mauricio?
-Me muero

------

-No.... No quiero que las cosas cambien entre tú y yo
-Nena, ya cambio...

------

-Lárgate ahora mismo... - susurré 
-Cariño - comenzó - Lo si...
-Lárgate Joe... jamás en tú vida, vuelvas a tan siquiera mirarme. - le interrumpí


Stop! Hasta aquí los adelantos!

Espero que les haya gustado (: comenten si ?

Me voy, besos ♥ las adorooo!

Atte. Alee*!

Page: 12 3

Gente Hermosa.!

La Apuesta ♥

Te gusta la novela ... ¿?

Siη Δηillσs

Lεs gυsτα εsτα ησνεlα ?

Custom Reply

Cosas sobre mí...

Nombre: Jackeline Alexandra Alfaro Moreno

Apodo: Ale, Alex, Alexa, HotGirl, Jacky

Edad: 15 años ^^ 

Fecha de Nacimiento: 13 de agosto de 1995

País/Estado: Perú - Lambayeque - Chiclayo

Amo que: amen a los Jonas y entiendan mi amor por ellos

Odio que: La gente me utilize, me tenga lastima y que me mientan!

Bandas favoritas: Jonas Brothers, Paramore, Lady Antebellum

Artistas favoritos: Selena Gomez, Demi Lovato, Justin Bieber, Miley Cyrus, Britney Spears, Lady Gaga, Beyonce

Mis mejores amigas: Naty, Dany, Alis, Anyi, Elena y Yurelly

Comida favorita: lo que mas me gusta son las frutas, las amo!

Postre favorito: Torta Selva Negra

Bebida favorita: me gusta mucho el vino :$ pero no soy borracha eh ¬¬

Mascotas: Molly, mi perrita es cocker inglés y tiene 3 años, es mi beba *-*

Series favoritas: Jonas L.A, Sunny entre estrellas, Los Hechizeros de Weverly Plaze, BTR

Pelis favoritas: Camp Rock 1 y 2, HSM 1, 2 y 3, La última canción, Vampires Suck (jaja creo que saben xqe)

Materia favorita: Recreo ^^ .. ah e Inglés tmbn! amo inglés!

Extracurriculares: Música, Teatro, Manualidad, Natación, Computación, etc

Pasatiempo: Leer novelas, Escribir novelas, Caminar, Msn, Fcb y Twitter