::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO DIEZ●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE UNO
-Demonios.... - dije cogiendo el celular. Y marcando el número de André
-¿Si?
-André; soy Oriana... - respiré - siento despertarte
-No dime Ori ¿Qué paso? ¿Estás bien?
-Sí, no te preocupes... solo tengo que decirte que el Jueves no puedo. Tengo otro compromiso ese día
-No me digas eso Oriana, es el único día que tengo libre esta semana. Y quiero verte
Pensé un momento... Con Gabriel podía salir otro día, además no era demasiado de mi agrado su compañía, así que...
-Está bien... cancelare el otro compromiso.
-ok, nos vemos
Llame a Gabriel y le dije que dejáramos la salida para otro momento. Que había llegado un amigos mío y solo se iba a quedar un día. Así que me dijo que no había problemas que el próximo jueves podíamos salir. Hoy iba a poner en práctica lo acordado con las chicas.
Bah!.... Como si fuera una buena idea flirtear con Joe.
Llegue a la oficina y el ya estaba allí trabajando.
-Hola - dije
-Hey Nena ¿Cómo estás? - pregunto levantándose, caminando hacia mí y abrazándome
-Hummm, ¿Bien?.. ¿Por qué tanto afecto? ¿Qué hiciste esta vez Joseph?
-simplemente, soy un idi*ota... o me he comportado como uno - sonrió de esa forma que me encantaba que desde hacía unos días me volvía loca por volver a observar. - Te tengo un regalo
-Oh, Ari - cogí sus manos - No tienes porque hacerlo
-Claro que si... lo vales cariño... - beso mi frente y fue hacia su escritorio. Abrió un cajoncito. - Esto es para ti
Me entrego una cajita de terciopelo - Joe no debiste hacerlo
-ábrelo... - ordenó
- Está bien
Abrí la pequeña cajilla y había un juego de collar, pulsera y aretes. Eran los más hermosos que había visto en toda mi vida. El oro blanco en esta época resultaba carísimo.
-Joe, no puedo aceptarlo- me queje entregándole la caja - Esto es carísimo, te debió costar una fortuna
-A decir verdad no... mamá me lo regalo hace unos días, dice que es para la mujer más importante en mi vida... y no pensé en nadie más que en ti
-Ari... esto es demasiado... - sonreí asombrada - ¿Por qué no lo guardas para tu esposa?, a eso se refería tu madre, cuando dice: La mujer más importante en tu vida - me puse nerviosa, no esperaba esto... realmente no lo esperaba
-Pase, lo que pase. Siempre vas a ser la mujer más importante en mi vida. Piénsalo Cariño, eres mi mejor Amiga. Nadie me conoce tanto como tú. Y te quiero por eso.
Golpe bajo.... "Mejor Amiga"
-Está bien... pero no me lo podre diario ¿ok?
-Me conformo con que lo tengas - rió
-Está bien.
Toda la mañana ejecuté el plan. Tres o cuatro veces estuvimos cerca de besarnos; pero siempre me daba la vuelta y me iba o simplemente le decía: "Tierra llamando a Ari"... y luego reía. Me encantaba la cara de desolación que ponía Joe. Obviamente no era tan evidente, lo hacía de una manera inocente. El siempre me había dicho que mi inocencia era lo que más le gustaba. Así que..... ¿Por qué no explotarlo un poco?
Me sentí importante, cuando se le seco la boca y tuvo que ir por un café. Salí a la oficina de Jazz. Estaba haciendo unos papeles
-¿Cómo vas? - preguntó con picardia
-Bien ¿y tú? - pregunté
-también - levanto la cabeza del ordenador -¿Hablaste con André?
-Sí, y me invito a salir el Jueves - sentí unas pisadas, pero no les di importancia
-¿A dónde? - preguntó Jazz
-Vamos a ir a cenar comida italiana... ya sabes... nada del otro mundo - prendí un cigarrillo
-Si es un bombón, debería ser más que una simple cena. Una cena con algo más ¿Tal vez?
-Que dices Jazz - reí - Tú y tus locas y descabelladas ideas. Va a ser una cena y punto. - Rió. - Va a ser en el Golden Palace
-Como la boda de Paula, por cierto tenemos que ir al ensayo. Ella pone las parejas no te preocupes. Es el sábado a las cinco.
-Ok, estaré allí...
Entre en la oficina a terminar el trabajo. Y segundos después entro Joe. ¿Habría escuchado la conversación? No creo. Si lo hubiera hecho ya estaría vociferando sobre mi salida con André; o estaría preguntando que André.
El jueves por la tarde; fue una completa locura. No sabía que ponerme, como combinar. No recordaba nada... Después de dar vueltas en mi closet como tres horas; decidí ponerme un vestido rojo a tirantes al cuello y una lencería de Wonderbra, que me habían regalado las chicas; decía que tenía algo que hacía que el cuerpo se viera deseable ¿Para qué lo necesitaba? ¿Para salir con André? ... hay Dios.
Ocho de la noche en punto llego André, en su convertible negro. Vestido de traje. Me espero a que saliera, nos saludamos y subimos al auto.
-Estas preciosa, princesa...
-¿Por qué el habito de los hombres de decir princesa, nena o cariño? - pregunte sonriendo coquetamente.
-Es una forma cariñosa de llamarlas ¿te molesta?
-No, para nada... simple curiosidad
El motor gruñó al encenderlo como un león a punto de cazar. Y Cuando André piso el acelerador, termino ronroneando como un suave gatito. Un gran auto, ¿gran?... no... maravilloso
-¿Qué tipo de auto es? - pregunte
-Un lamborghini descapotado - dijo riendo al verme salir los ojos de las orbitas
-Pero estos autos son carísimos,.... Hermosos, maravillosos; pero carísimos - dije socarronamente
-Si, ya sabes; cuando uno tiene un imperio industrial... - se mofó
-Jajaja a mi no me vengas con esas cosas
-Mi familia compro la Refinería; ya sabes y pues estuve trabajando allí unos cuantos años.- Simplemente Wow...
- Hemos llegado
Bajo del auto y lo rodeo; no podía creer lo que me estaba pasando... Estaba en un vestido de ensueño, bajando de un lamborghini descapotado negro y en unos momentos iba a entrar en uno de los restaurantes más increíbles de la ciudad; con un hombre irresistiblemente guapo. Realmente me podría acostumbrar a esto.
-Gracias - dije bajando
Pero no era Joe.
- De nada... - escuché que decía.
¡Bah! Adiós Joe, por esta noche... no me voy a arruinar la vida por él. Entramos y comenzamos con la velada. El mozo trajo la carta y le eche un vistazo. Ordenamos y comenzamos a conversar de cosas que nos habían pasado después de la universidad; ex novios y ese tipo de cosas.
Me conto que estuvo a punto de casarse y que su novia había fallecido en un terrible accidente de avión hace como dos años y que debía casarse, porque su madre estaba muy enferma y lo quería ver unido a una buena mujer que lo cuidara siempre.
Estábamos pidiendo el postre, cuando André habló
- ¿ese que está en la otra mesa no es Joe? ¿Joe Jonas?
Relación universitaria amical con Joe. Voltee a ver hacia la mesa que me indicaba André. No podía ser... era una pareja donde la chica, no dejaba respirar al pobre hombre que tenia debajo de ella. Luego esta se movió, volviendo a su sitio y vi que André tenía razón. Era él...
Adiós idea de olvidarme de Joe una sola noche. Refunfuñé, no si estaba a tres mesas siendo tragado literalmente por una medusa exhuberante.
-Sí, si es él... - dije mirándolo de nuevo y viendo que Joe también se había dado cuenta de nuestra presencia y me miro confundido. - ¿Qué hace el aquí?
Luego de saber que ambos estábamos allí, Joe comenzó con un juego de miradas el cual no pude rechazar. Ambos estábamos con parejas distintas y estábamos flirteando de mesa a mesa...
-Ori ¿Estás bien? - dijo roncamente André
-Sí, ¿Por qué?
-No, simplemente pregunto - cogió mi mano - Pero cuéntame de ti
-Bueno, trabajo en una compañía que hace software, y todo tipo de cosas computarizadas. Trabajo con el hombre que está del otro lado de la mesa, a decir verdad es mi jefe...
De reojo vi que Joe se ponía rojo, verde, azul y de todos los colores cuando André tomo mi mano. ¿Quién perdería este juego que habíamos comenzado ambos? ¿Yo estaba dispuesta a perder?... No, jamás... Lo iba hacer morder el polvo.
-¿Permiten fumar? - pregunte sensualmente articulando bien las palabras, a André
-Sí, si permiten...
Prendí el fallo y comencé a aspirarlo llenando mis pulmones de nicotina, alquitrán y otros componentes de la sustancia. Y exhalándolo de la manera más sexy que pude pensar en ese momento. Vi que tanto Joe como André me quedaron observando. André le pidió al mozo un cenicero. Luego seguimos conversando y riendo. Una velada muy agradable. La acompañante de Joe, no dejaba de demostrarle afecto y mimos. Los observaba por el rabillo del ojo. Y eso hacía que Joe, buscara la manera en que voltera el rostro hacia él. Buscando llamar mi atención desesperadamente.
Hora y media después. Ellos se retiraron. No les di importancia, pero si la tenia. Quería saber dónde irían.
-¿Desde cuándo te enamoraste de él? - pregunto André
-¿De quién? - dije haciéndome la desentendida ¿se daría cuanta?
-Toda la noche no has dejado de observarlo, y sabes a quien me refiero.
- No pasa nada André - pero no soné nada convincente.
-No hemos sido íntimos amigos, pero me doy cuenta cuando una mujer tan linda como tú, flirtea de mesa a mesa con "su mejor amigo y jefe"
Tome una copa de vino.
-No quieras insinuar nada, solo somos amigos y nada mas... y no tengo porque... - respiré con dificultad - enamorarme de él.
Una hora después, volvimos al auto y me llevo a mi casa. Allí se despidió de mí y me dio una linda rosa roja. Besó mi mejilla. Luego se fue. Entré, cerré la puerta y al poco rato volvieron a tocar el timbre y pensé que André se había olvidado de algo. Me encaminé
-¿Qué se te olvido André? - dije abriendo la puerta, pero se me descompuso el rostro de inmediato - ¿Joe?
-¿Qué hacías con André de los Ríos cenando esta noche? - entró y cerró la puerta fuertemente
-Joe ¿Qué te pasa? - dije sorprendida y nos sentamos en el sofá - ¿Estas ebrio?
-No, no lo estoy... pero ¿Qué te pasa a ti?
Comencé a Molestarme
-A mi nada... me encontré con André en el café el martes y me invitó a salir el jueves y como no lo veía de tiempo acepte ¿Qué tienes de malo?
-¿Por qué con él? ¿Por qué flirteabas con él?
-No flirteaba con él -levanté el tono de mi voz. Unos cuantos decibeles.
-¿Entonces? - demandó saber
-Estaba flirteando contigo... - mi furia llego a su límite, solo esperaba que no explotara la bomba
-Claro ahora vas a mentirme ¿verdad?...
-Joseph, no sé qué te pasa realmente, pero te pido que te vayas - señale la puerta, - cuando estés más calmado hablamos.
Le escuché rechinar los dientes - ¿Qué pretendes?
-¿pretender? - Repetí sofocadamente - No pretendo nada
-Sabes que ese tipo no me cae bien, además ¿no ibas a salir con Gabriel? ¿Dónde quedo la Oriana que siempre cumplía con sus compromisos?
-Joe - me acerque a él, le puse una mano en la mejilla y con voz tranquila le dije - Soy la misma de siempre.... Te haces un largometraje por las puras
-Claro, - se movio un poco, haciendo que mi caricia quedara simplemente en el aire - es un largometraje ver a tu mejor amiga un poco más y regalársele a un hombre que no vale la pena. - Dulcificó su voz - Tú eres más que un cuerpo bonito Oriana - se puso la mano en la frente palpitante - Eres todo el paquete completo. Inteligencia, belleza, sencillez, sensibilidad. Todo. ¿Por qué no lo entiendes?
Luego volvió con esa voz de macho encabrecido que tanto odio
- Él no te merece... porque ve a la mujeres como un artículo de colección ¿eso es bonito verdad? ¿Quieres ser su nuevo adorno? ¿Su nuevo juguete?
-Me estas ofendiendo, en ningún momento me he regalado a nadie, no soy una cualquiera... y jamás lo haría tengo demasiada dignidad para hacer algo de esa índole
Rió burlonamente - Si, y por eso esta noche te pusiste de felpudo ¿no? Por....
El sonido que produjo mi mano en una de sus mejillas, hizo un eco tan grande que sentí que el retumbar que hizo mi corazón mientras se rompía en mil pedazos. Lo sentí como en único sonido en toda la habitación. Luego cuando mi mente dejo de estar tan confundida, escuche la respiración entrecortada de Joe. Pero ya era demasiado tarde las lágrimas estaban en la salida, listas para hacer un viaje sin retorno por mis mejillas; sonrojadas por la cólera que me producían sus palabras.
-Lárgate ahora mismo... - susurré
-Cariño - comenzó - Lo si...
-Lárgate Joe... jamás en tú vida, vuelvas a tan siquiera mirarme. - le interrumpí
El acorto la distancia y me abrazo, me quede allí inerte, sin mover un solo musculo - perdón, lo siento... no debí...
-¿Cómo sabias que estaba allí? - pregunte
-Escuche la conversación que tenias con Jazz en la oficina...
-¿Me estabas espiando? - pregunte dolida y alejándome de él
-Si - bajo la cabeza y toda la furia con la que llego, se fue tan rápido como el agua fluye en el rio
-Vete...
-pero
-Por favor Joseph Adam... vete - me lleve las manos al cabello, pasando por mis ojos y restregándolos un poco, jamás en mi vida había estado tan seria con Joe. Nunca. Ni cuando se comió sólo mi pastel de cumpleaños en la universidad...
-Oriana... Cariño
Me dolió demasiado que me dijera cariño cuando minutos antes, me hacia tratado como si estuviera hablando con la mujer más fácil del mundo. El daño irreparable que había sufrido mi corazón no se sanaban con un lo siento.
-No me llames así... - lloriqueé - no te quiero ver más. ¡Vete! - Grité, se quedo allí parado; estático - vete... si aun tienes una pisca de respeto hacia mi.... Vete
Lo siguiente que escuché fue la puerta cerrarse detrás de él. Se había ido. Había perdido más de lo que ganaba con esta apuesta. Ya no sabía quien realmente era Joe... habíamos perdido el respeto, la amistad, ese compañerismo; todo... Y lo mejor será que no lo busque nunca más ni siquiera... como jefe.
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Hoooolaaaaaa
Este capítulo me hizo llorar! T.T enserio..
Espero que les guste, y me dejen su opinion en los comentarios (:
Oh.. por cierto.. estoy nominada en este enlace en mejor joe y tu, mejor romantica, mejor dramatica y mejor novela de todas. Si creen que meresco su voto pues bienvenido sea ñ.ñ
Me voy chicocas, las adoroo ♥ les subire la segunda parte esta semana, ya que sali de vacaciones y tengo mucho tiempo *-*
Bye (:

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