::--]¦•¦[--::-=| ıllı●CAPITULO NUEVE●ıllı |=-::--]¦•¦[--:: PARTE UNO
-Te deseo... - dijo rozando uno de mis senos con sus manos
-Basta Joseph.... - me levante - vete por favor
-Pero...
-Vete
Lo vi salir por la puerta con la cabeza baja. Me sentía mal. No podía creer que mi mejor amigo, tratara de seducirme; solamente por mi cambio ¿Qué todos los hombre admiraban solamente el físico de las mujeres? ¿No querían lo que hay dentro de cada una de nosotras? Me estaba enamorando perdidamente y sin remedio de Joe, y estaba utilizando a Mauricio... para darle celos ¿Eso me hacia una chica fresh?... No, eso me hacia una completa idiota ... eso es en lo que me había convertido.
A la mañana siguiente. Un Día Lunes, primer día de la semana laboral, y no deseaba salir de mi casa por nada. No quería ver nadie. Tenía demasiadas cosas en la cabeza, como para hablar con cualquier persona de temas superfluos como el clima, o el valor de los minerales a nivel mundial. Un solo tema rondaba mi cabeza con una precisión y un ahínco que me taladraba la materia gris y hacia que me doliera punzantemente. El beso de ayer, aun rondaba en mi cabeza. Sentía sus manos sobre mi piel, quemándome viva. Tenía que arreglar ese problema lo antes posible. Cogí el celular de mi gaveta.
La primera intensión que tuve fue marcar el autollamado al número del móvil de Joe. Pero luego simplemente me quede mirando la hora, como pidiendo que no siguiera avanzando, rogando porque no dieran las nueve de la mañana, para no tener que traspasar las puertas de una oficina, la cual iba a estar con el ambiente más tenso del mundo.
Mi móvil comenzó a sonar y no podía creer de quien era el número.
-¿Alo? - pregunte temerosa
-Paso por ti dentro de media hora - la voz de Joe estaba bastante lejana - tenemos que hablar.
-Per...
-Oriana, necesitamos hablar... paso por ti
-Está bien - dije resignada ¿Qué más podía hacer?
-Adiós
La llamada se corto. Deje el celular en el mismo sitio y comencé a arreglarme. A los quince minutos más o menos estuve lista, tenía puesto un conjunto de pantalón y blusa en azul con naranja, nada del otro mundo. Me hice una cola en el cabello y solo me delinee los ojos y me pinte los labios de un rosa bajito, casi un brillo. Baje y lo primero que hice, fue servirme una taza de café cargado. Lo iba a necesitar. ¿Qué querría hablar? ¿Seguiríamos siendo amigos después de esto? Pero la pregunta más importante ¿Cómo llegamos a esto?
Sacudí la cabeza al mismo instante en que el timbre sonó.-voy
la voz se me entrecorto, tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano para pasar el gran nudo que tenía en la garganta. Abrí la puerta
- Hola Joseph
-¿Ahora soy Joseph? - pregunto levantando un ceja y sonriéndome de esa manera en la que siempre pensaba que no podíamos estar mejor - ¿Ya no soy Joe o Ari?
-Joe, - dije y las lagrimas se me salieron a borbotones por los ojos, me acunó en su robusto pecho - Lo siento, perdón ..... quiero que todo vuelva a ser como antes
-Lo sé nena, yo también... - suspiró, hubo un rasgo de dolor en su voz - antes no era tan difícil
Asentí mientras lagrimas recorrían mis mejillas
-¿Qué te parece si olvidamos todo y volvemos a empezar? - dijo y una parte de mi se sintió afectada con esa proposición... Solloce más fuerte.
Me había hecho castillos en el aire. Una parte de mi fuero interno, quería que todo siguiera como antes de la apuesta; pero la otra quería dar otro paso, quería dejar de ser llamada la amiga de Joe
Levanto mi mentón y me observo por unos momentos.
-Si... - la debilidad de mi voz me sorprendió - Dejemos todo de lado
-Cariño, no me gusta verte llorar... ¿Qué quieres?, dime lo que quieras y tratare de traerlo - me abrazo más fuerte, haciéndome sentir protegida. Como siempre que me abrazaba
-Gracias... pero no, no quiero nada...
-¿Segura?-Si... ahora voy al baño y nos vamos a la oficina -
Salí corriendo de la habitación.
Llegue al baño y cerré la puerta, me apoye contra el acceso cerrado y me deslice hasta llegar al suelo. Por primera vez en mi vida, tenia el corazón destrozado, partido... y el responsable era; mi mejor amigo. A los pocos minutos de llorar, me eche agua al a cara y Salí enrumbándome a la cocina, pero antes de llegar Joe me paso dos cucharas que estaban antes en la nevera
-Me hiciste asustar - brinque unos centímetros
-Lo siento, aquí están tus cucharas.
-Gracias
-¿aun no entiendo para que heladas? - se apoyo en el mostrador, estirando un poco las piernas y cruzándolas por los tobillos con los brazos cruzados también sobre su pecho
-Es un secreto para no tener ojeras en las mañanas y / o para sacar lo rojo de los ojos cuando lloras... no ves que te las pones sobre el ojo - dije haciendo exactamente la última acción.
- Pero tú no tienes ojeras, eres demasiado bonita para tener ojeras - esa no era la forma correcta de volver al pasado.
-Pero si tengo los ojos rojos
Me cogió de las mejillas
-Si, un poco - acerco sus labios hacia mis ojos y cuando los cerré, los beso delicadamente
Abrí quedamente los ojos y pude ver que sus labios tan pero tan cerca. levante la vista y Joe no perdia el movimiento de mi boca que se abrió un poco involuntariamente.
-Ari... - dije lentamente y en un pequeño suspiro - No estamos haciendo las cosas bien
-Tienes razón - callo unos minutos - ¿Vamos a la oficina?
Asentí
Era el lunes mas horrendo de mi historia. Nada era lo mismo, por más que quisiéramos. Nos mirábamos por el rabillo del ojo, y cuando subíamos la mirada el otro la bajaba. Joe se la paso observándome toda la mañana. No se perdía de ningún movimiento que hacía.
-Hola Oriana.... - Gabriel metió la cabeza por la puerta - ¿Sigue en pie lo del jueves en la noche?
Suspiré. ¿Por qué me pasaba esto a mí?
-Sí, Gabriel.... - exhalé, intentando no observar a Joe - Sigue en pie
- Ok, te veo entonces - se fue
-¿Lo del jueves? ¿Qué tienen el jueves? - pregunto Joe, observando el monitor del computador. Como si fuera mucho más interesante que lo que me estaba preguntando
-Vamos a salir... - dije sin darle importancia
-¿A dónde?
-A cenar.... y no me preguntes ¿Qué restaurante? porque no se.... Según Gabriel va a ser una sorpresa.
-A que bueno.... ¿Yo también voy a salir sabes? - si no lo conociera bien diría que son celos
-Que bueno Arizona... - mi voz cambio, moría de celos. Ardía en una hoguera de solo pensar que alguien que no era yo, podría compartir una cena con él.
Terminamos el día en el mismo plan. Ninguno de los dos hablaba con el otro. Sentí como que nuestra relación era el hilo de la vida y las tres matriarcas lo habían cortado, jamás volvería a ser lo mismo. Jamás había sentido ese deseo de salir corriendo y no estar en el mismo lugar donde estaba él.
Me sentía sofocada, cada vez que lo observaba simplemente quería que me besara.... Lo sé estoy enamorada... pero no puedo hacer que él se enamore de mí, cuando no siente nada más que un cariño de amigos. ¿Porque eso era verdad, o no? . Jugar a los novios, había tenido doble resultado. El primero positivo para el ascenso de Ari, pero ¿a cambio de qué? ¿De nuestra amistad?.
Me llevo a casa y simplemente entre y me deje caer en uno de los sillones de la sala. ¿Qué iba a pasar ahora? ¿Le iba decir que lo quería?, No definitivamente No, eso sí que no... antes bajo tierra....
La mañana llego como tantas otras, un día de lo mas rutinario; completamente lento hasta un poco soso. A la hora del almuerzo me reuní con las chica, algo que no era habitual en mi; ya que siempre almorzaba con Joe.
-Hola muchachas ¿Cómo están?
-Uy..... - Franchesca se llevo el vaso de zumo de naranja a la boca - ¿a que debemos el honor?
-¿Pasaba a saludarlas? - titubee
-Vamos Or, eso no es normal en ti... ¿paso algo?
-Hay Jazz si supieras... mi vida es un completo desastre desde que por necia decidí aceptar esta apuesta
Jazz jalo una silla y me invito a compartir la mesa con ellas.
-¿Por qué no nos cuentas?
Pau, era la más sensible de las tres chicas a las que le debía el cambio.Nos pasamos toda la tarde allí en aquel café tomando un expreso y conversando. Les conté todo lo que paso; los flirteos de Joe. La ida al super, Cuando me hice pasar por su novia delante de Cristina, delante de los Jefes y en la reunión.
Luego la salida con el estúpido de Mauricio y los reproches de Joe, para luego contarles como había llegado al punto de no saber que decir cuando... cuando estaba al frente de él.
-Vaya...
-Lo peor es que nunca me ha pasado esto con él - tome un sorbo de café y saque un cigarrillo de la cartera
-¿Estas enamorada? - Franchesca se veía calmada, como si ella ya hubiera pasado con anterioridad por eso.
-completa y estúpidamente - respondí - pero él no y eso es lo importante
Bajé la cabeza para que nadie viera el dolor que me producia decir aquello.
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Voy a llorar!! esta es la primera parte del capítulo 9 y son 12! ya se acabaa...
Espero que les esté gustando esta nove tanto como a mí, espero sus comentarios diciendome que les parecio (:
Las adoro chicas ♥ les estaré subiendo pronto (;
Bye, cuidense!

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